miércoles, 7 de mayo de 2008

Desde Gustave Doré (1832-1883) hasta el nacimiento de las vanguardias

"Alegrías", "La Argentinita" y "La Niña de los Peines" (en el sentido de las agujas del reloj) de J. Romero de Torres El flamenco no es solo cante, baile y toque. Todas las artes se han acercado a él alguna vez. La poesía es quizá la que más de cerca toca el flamenco. Está implícita en las letras del flamenco, ya sean coplas y poesías populares o poemas de autor. Pero también la escultura y, sobre todo, la pintura, han intentado plasmar la esencia del flamenco. Picasso, Sorolla, Julio Romero de Torres, Santiago Rusiñol entre los españoles o Henri Matisse, Gustave Doré, Francis Picabia y Robert Delaunay son solo algunos de los que han plasmado con formas y colores las expresiones y los sentimientos del flamenco. La búsqueda romántica de exotismo es el punto de partida de las primeras ilustraciones del flamenco. Gustave Doré (1832-1883), pintor e ilustrador de gran renombre, fue elegido para ilustrar "Viaje por España", un clásico de la literatura de viajes del barón Charles Davillier. Ambos recorrieron España realizando reportajes para la revista de viajes "Le tour du Monde" y Doré supo plasmar en sus ilustraciones escenas populares del baile, cante y toque que se hacía en las ventas, en los caminos y en algunos barrios de Andalucía. Músicos callejeros y flamenco itinerante son los protagonistas de sus dibujos –igual que Picasso años después-. Lo exótico y pintoresco de su trabajo no estuvo reñido con la meticulosidad y sus dibujos constituyen un reflejo de la España de finales del siglo XIX, a medio camino entre la Revolución Industrial y la forma de vida tradicional. El trabajo de Doré dejó además constancia del nacimiento de la escuela bolera y sus nuevos estilos, como el jaleo de Jerez, la Malagueña o el zapateado, que surgen precisamente en las reuniones del pueblo andaluz. Por los mismos años, el pintor impresionista Edouard Monet buscaba inspiración para sus pinceles en el tema español, tan de moda en Francia durante el Romanticismo. El resultado son sus obras "El cantante español" (1860) y "Lola de Valencia", un retrato dedicado a la primera bailarina de la compañía del Ballet español de Camprubí, que cosechaba grandes éxitos en el Hipódromo de París. Desde el costumbrismo a Julio Romero de Torres "Pepilla la Gitana" (Sorolla), "La Oterito" (Zuloaga) y "Lola de Valencia" (Manet) -sentido de agujas del reloj El Romanticismo dio paso al Costumbrismo, que también se fijó en el flamenco, pero con una intención distinta. Ahora lo que se busca es sobre todo el retrato e interpretación de las costumbres y de los tipos del país. Se busca la parte más lúdica del flamenco, que se convierte en estos momentos en la música que acompaña bodas, bautizos, reuniones, juergas… en definitiva, el lado más vistoso y anecdótico del flamenco. En esta tendencia encajan Manuel Cabral Bejarano, los hermanos Bécquer, Andrés Cortés o José García Ramos. Entre todos ellos destaca José Villegas, autor del que muchos han calificado como el mejor retrato de un artista de flamenco, el de Pastora Imperio. Junto a ellos, destacan otros pintores por los mismos años que fijan su mirada en el flamenco. Entre ellos se encuentra Ignacio Zuloaga (1870-1945). Atraído desde su juventud por los temas andaluces y taurinos, captó escenas de costumbres que retratan la España de la época. Y así se llega a Julio Romero de Torres (1874-1930). Es sin duda uno de los pintores más fuertemente asociado con el flamenco y los temas andaluces, sobre todo con sus mujeres. Creó su propio lenguaje pictórico y su propia estética, sin atender a modas ni cánones. Fue un artista muy creativo que representa el momento más interesante del simbolismo hispano. Es famoso sin duda por sus retratos de mujeres, a las que dota de una gran carga erótica y de una mirada profunda y misteriosa, y por sus retratos. Entre su numerosa obra destacan los de La Niña de los Peines y de La Argentinita. Tras Julio Romero de Torres, triunfan las nuevas formas que llegan desde el extranjero, sobre todo desde París. Esta influencia, tamizada por los pintores españoles, da lugar a dos escuelas: el Luminismo Mediterráneo –representado sobre todo por Joaquín Sorolla- y el Impresionismo Andaluz, con Gonzalo Bilbao y Gustavo Bacarisas a la cabeza. Y a medio caballo entre las dos tendencias, José López Mezquita. Todos reflejan costumbres y tipos flamencos, cada uno de ellos desde sus diferentes condiciones artísticas. El baile es el elemento que más se refleja, puesto que es el que más posibilidades ofrece. La sensualidad de los cuerpos, los ropajes y sus movimientos ponen de manifiesto un nuevo lenguaje pictórico que anuncia la llegada de las vanguardias.

Federico García Lorca en el flamenco

Federico García Lorca ha sido uno de los poetas que más ha aportado al flamenco (quizá sin pretenderlo). Siempre se sintió atraído por lo popular, que es lo que inspira algunos de sus libros, especialmente el Romancero Gitano (1928) y el Poema del Cante Jondo (1931). También se manifiesta este sabor flamenco y gitano en sus obras teatrales, especialmente en Bodas de Sangre (1933), Yerma (1934) y La Casa de Bernarda Alba (1939). Amigo de muchas de las figuras flamencas de su momento, Lorca colaboró con algunas de ellas. Con La Argentinita grabó, acompañándola al piano, diez canciones populares antiguas que él mismo había recopilado, canciones muy fructíferas a lo largo del siglo XX, en el que han sido versionadas o reinterpretadas por cantaores como Enrique Morente, Carmen Linares, Basilio Viilalta, Chano Domínguez o Ginesa Ortega. También escribió textos en prosa sobre flamenco, como una antología sobre La Niña de los Peines o el titulado Juego y Teoría del Duende, donde acuñó algunas expresiones básicas del flamenco. En 1922 organizó junto a otros intelectuales y artistas como Turina, Juan Ramón Jiménez o Falla el Primer Concurso de Cante Jondo de Granada.
Federico García Lorca, poeta granadino de la Generación del 27 (1927), sin ser gitano ni flamenco, ha tenido y sigue teniendo una importante presencia en el mundo del flamenco. Muchos artistas flamencos se han acercado a su obra y han tratado de recrear la fuerza, la pasión y la tragedia de sus versos. Son muchos los cantaores flamencos que han escogido poemas del gran poeta granadino: Camarón, Carmen Linares, Enrique Montoya, Enrique Morente, Juanito Valderrama, Lola Flores, Lole y Manuel, Manzanita, Pata Negra, Pepe Marchena…Pero fue el propio Lorca, mucho antes, uno de los primeros en entender que la cultura debía acercarse a lo popular y así, él se acercó al flamenco. En primer lugar, el propio poeta recopiló canciones populares, entre las que se encontraban letras gitanas y flamencas y que reunió en su Colección de Canciones Populares Antiguas. Entre esas canciones tradicionales se encontraban las tonadillas, bulerías, jaleos, seguidillas… que el propio Lorca grabó en 1931 acompañando con el piano a La Argentinita. Este disco, que se recuperó y remasterizó en 1995, constituye el documento sonoro más personal del poeta granadino.En 1965, un jovencísimo Paco de Lucía ofreció con su guitarra su propia versión de estas mismas piezas en Doce Canciones de García Lorca para guitarra. Doce temas en los que el guitarrista de Algeciras aparecía acompañado por el también guitarrista Ricardo Modrego. También la gran maestra de las castañuelas Lucero Tena interpretó en Lucero Tena y el mundo de García Lorca" algunas de estas canciones recopiladas por Lorca. "Los grandes artistas del sur de España, gitanos o flamencos, ya canten, bailen o toquen, saben que no es posible ninguna emoción sin la llegada del duende". Juego y teoría del duende. Lorca. El afán de García Lorca porque no se perdieran las tradiciones populares, entre ellas la tradición del cante jondo gitano, le llevó a convocar junto a Manuel de Falla el I Concurso de Cante Jondo, celebrado en Granada en junio de 1922. El gran Antonio Chacón ofició como presidente del jurado y participaron figuras como Manuel torres, Tomás Pavón, Niña de los Peines o Diego Bermúdez.Lorca ha recibido importantes homenajes de artistas flamencos. Uno de los primeros fue Enrique Morente en el disco En la Casa Museo de Federico García Lorca de Fuentevaqueros, en el que el cantaor se basó en la obra del poeta granadino. Grabado en 1990, se convirtió pronto en una joya de coleccionistas ahora reeditada.También Morente ha utilizado versos de Lorca en otros trabajos discográficos como Lorca, junto a Juan Manuel Cañizares, Pepe Habichuela, Paquete y Carles Benavent; o como Omega, junto al grupo de rock Lagartija Nick.Manolo Sanlúcar, uno de los grandes renovadores del toque flamenco en el siglo XX, rindió también un sentido homenaje a Federico García Lorca en el disco Locura de brisa y trino, acompañando a la flamenca voz de Carmen Linares. Toda una muestra de flamenco puro, tanto en la guitarra como en el cante.Camarón ha interpretado en muchos de sus discos letras de García Lorca: Nana del Caballo Grande, La leyenda del tiempo o Romance del Amargo, que aparecen en el disco La leyenda del tiempo o Casida de las Palomas Oscuras y el Romance de Thamar y Amnon, del disco Soy gitano.Y finalmente, un homenaje colectivo, Los gitanos cantan a Federico García Lorca". Camarón, Manzanita, Federico García Lorca y La ArgentinitaFederico García Lorca, poeta granadino de la Generación del 27 (1927), sin ser gitano ni flamenco, ha tenido y sigue teniendo una importante presencia en el mundo del flamenco. Muchos artistas flamencos se han acercado a su obra y han tratado de recrear la fuerza, la pasión y la tragedia de sus versos. Son muchos los cantaores flamencos que han escogido poemas del gran poeta granadino: Camarón, Carmen Linares, Enrique Montoya, Enrique Morente, Juanito Valderrama, Lola Flores, Lole y Manuel, Manzanita, Pata Negra, Pepe Marchena…Pero fue el propio Lorca, mucho antes, uno de los primeros en entender que la cultura debía acercarse a lo popular y así, él se acercó al flamenco. En primer lugar, el propio poeta recopiló canciones populares, entre las que se encontraban letras gitanas y flamencas y que reunió en su Colección de Canciones Populares Antiguas. Entre esas canciones tradicionales se encontraban las tonadillas, bulerías, jaleos, seguidillas… que el propio Lorca grabó en 1931 acompañando con el piano a La Argentinita. Este disco, que se recuperó y remasterizó en 1995, constituye el documento sonoro más personal del poeta granadino.En 1965, un jovencísimo Paco de Lucía ofreció con su guitarra su propia versión de estas mismas piezas en Doce Canciones de García Lorca para guitarra. Doce temas en los que el guitarrista de Algeciras aparecía acompañado por el también guitarrista Ricardo Modrego. También la gran maestra de las castañuelas Lucero Tena interpretó en Lucero Tena y el mundo de García Lorca" algunas de estas canciones recopiladas por Lorca. "Los grandes artistas del sur de España, gitanos o flamencos, ya canten, bailen o toquen, saben que no es posible ninguna emoción sin la llegada del duende". Juego y teoría del duende. Lorca. El afán de García Lorca porque no se perdieran las tradiciones populares, entre ellas la tradición del cante jondo gitano, le llevó a convocar junto a Manuel de Falla el I Concurso de Cante Jondo, celebrado en Granada en junio de 1922. El gran Antonio Chacón ofició como presidente del jurado y participaron figuras como Manuel torres, Tomás Pavón, Niña de los Peines o Diego Bermúdez.Lorca ha recibido importantes homenajes de artistas flamencos. Uno de los primeros fue Enrique Morente en el disco En la Casa Museo de Federico García Lorca de Fuentevaqueros, en el que el cantaor se basó en la obra del poeta granadino. Grabado en 1990, se convirtió pronto en una joya de coleccionistas ahora reeditada.También Morente ha utilizado versos de Lorca en otros trabajos discográficos como Lorca, junto a Juan Manuel Cañizares, Pepe Habichuela, Paquete y Carles Benavent; o como Omega, junto al grupo de rock Lagartija Nick.Manolo Sanlúcar, uno de los grandes renovadores del toque flamenco en el siglo XX, rindió también un sentido homenaje a Federico García Lorca en el disco Locura de brisa y trino, acompañando a la flamenca voz de Carmen Linares. Toda una muestra de flamenco puro, tanto en la guitarra como en el cante.Camarón ha interpretado en muchos de sus discos letras de García Lorca: Nana del Caballo Grande, La leyenda del tiempo o Romance del Amargo, que aparecen en el disco La leyenda del tiempo o Casida de las Palomas Oscuras y el Romance de Thamar y Amnon, del disco Soy gitano.Y finalmente, un homenaje colectivo, Los gitanos cantan a Federico García Lorca". Camarón, Manzanita, Diego Carrasco, Ricardo Pachón, Lole y Manuel, Pata Negra o Tino di Geraldo ponen en este disco música flamenca a poemas de Lorca.Diego Carrasco, Ricardo Pachón, Lole y Manuel, Pata Negra o Tino di Geraldo ponen en este disco música flamenca a poemas de Lorca.
La pasión por el flamenco llega hasta a los juguetes. La firma Mattel acaba de lanzar al mercado la Barbie España, un modelo de esta conocida muñeca inspirado en la cultura andaluza y la moda flamenca. Vestida de rojo y negro, con volantes de encaje, peineta, mantilla y abanico, esta nueva edición de Barbie especial para coleccionistas se comercializa por unos 22 euros y pertenece a la serie Muñecas del Mundo
Portada de "Omega"Doce años después de su publicación (1996), Enrique Morente reedita, con sonido remasterizado, libreto digital y un lujoso apéndice con bonus track, "Omega" una de sus obras más arriesgadas y rompedoras. Pero Morente siempre va un paso por delante y el formato elegido para hacerlo no es otro que el digital, la descarga a través de Internet. La nueva vida de "Omega" fructificará, junto a Lagartija Nick, en una gira de sólo cuatro conciertos. Y es que como el propio cantaor asegura, "hay que echar un paso atrás para mirar hacia delante". "Omega" es ya parte de la historia del flamenco. Su lanzamiento en 1996 hizo rasgarse las vestiduras a más de uno y de dos. Sin embargo, con el paso del tiempo este álbum se ha convertido en todo un referente en la fusión del flamenco con otras músicas. Tomando como punto de partida textos de Federico García Lorca y canciones de Leonard Cohen , el cantaor Enrique Morente y el grupo granadino Lagartija Nick, con las colaboraciones de estrella Morente, Vicente Amigo, Cañizares y Tomatito, firmaron uno de los discos clave de los últimos tiempos, que aunaba rock y flamenco de una forma que hasta entonces era absolutamente innovadora. Enrique Morente y Lagartija Nick en una imagen actualPara celebrar el 12 cumpleaños de este legendario álbum Morente ha decidido reeditar este legendario álbum con sonido remasterizado y un tema extra: "Oriente y Occidente", grabado junto al grupo neoyorquino Sonic Youth el 28 de octubre de 2005 en la primera edición del festival Heineken Greenspace, en Valencia.De momento, y la espera de que en los próximos meses se lance al mercado una nueva versión de "Omega", todo este nuevo material sólo está disponible en formato digital a través de http://www.morenteomega.com/, a un precio de 8,99 euros. Esta reedición digital será presentada en una gira de cuatro grandes conciertos, en los que Morente y Lagartija Nick explorarán de nuevo el carácter oscuro y personal de las letras de Lorca y Cohen, a través del rock psicodélico y al compás de bulerías, tangos y alegrías.
Graffiti flamenco de Repo
Víctor García Repo, un grafitero de 26 años nacido en Cornellá (Barcelona) ha presentado una muestra de graffiti de inspiración flamenca en el Centro de Arte de Flamenco de Sevilla que dirigen la cantaora Esperanza Fernández y el bailaor Miguel Vargas. "A mí me gusta el flamenco, pero mi forma de expresarme es el graffiti, así que por eso ha salido esta mezcla", ha comentado este artista urbano ante un impresionante retrato de Fernanda de Utrera realizado con spray. El flamenco es un arte que no para de sorprender. Ahora ha llegado al mundo del graffiti a través de las manos y los sprays de Repo, un joven grafitero catalán que tiene en el arte jondo una de sus principales inspiraciones. A Víctor García, alias Repo, el flamenco le llegó por vía materna. Es de Huelva y, según asegura, tanto su madre como su abuelo, que era minero, entonan "sus cantecitos".La descubridora de Repo no es otra que la cantaora Esperanza Fernández. "Repo estaba pintando en la calle y yo le hice el encargo", explica la directora del Centro de Arte Flamenco de Sevilla, sede de la primera exposición de este artista urbano. "Él hizo un graffiti de mi cara en Cornellá (Barcelona), un fotógrafo lo vio y acabó siendo la portada de una revista, que a mí me enseñó una alumna mía. En ese momento, hace ya seis años, se me ocurrió la idea de esta exposición. Y es alucinante, porque ha pintado a Manuela Carrasco, a Miguel Vargas, a Farruco…", explica Esperanza.

martes, 6 de mayo de 2008

El Litoral

POESÍA, ARTE Y PENSAMIENTO Exposición 1925-2006 Historia de una publicación 1926. Nace una revista Un grupo de artistas deciden crear en el Sur de España una revista de Poesía. Eran los años del charleston, nacía Marilyn Monroe y moría Rodolfo Valentino. 1928. Impresión de Ámbito Se imprime el primer libro de uno de los grandes poetas de aquella generación; Ámbito de Vicente Aleixandre, al que le siguen La Toriada de Fernando Villalón y Jacinta la pelirroja de José Moreno Villa. 1936. El destierrro José María Hinojosa es fusilado por un pelotón de ajusticiamiento de milicianos republicanos y tres años más tarde Emilio Prados sale con destino a México con un grueso de exiliados. 1968. Cuarta etapa José María Amado se encarga de resucitar LITORAL con el mismo espíritu liberal que la caracterizó en sus inicios. 1969. Picasso LITORAL recibe la primera de una serie de cuatro dedicatorias de Pablo Picasso, quizá el mejor estímulo que podría recibir una publicación en el mundo. 1975. Nueva dirección Se incorpora a la dirección junto a José María Amado, el poeta y pintor Lorenzo Saval, sobrino nieto de Emilio Prados. 60 años de ARTE y LITERATURA Manuel Altolaguirre y Emilio Prados "Veendam", barco en el que viajó Emilio Prados hacia América. Mayo, 1939 POESÍA, ARTE Y PENSAMIENTO 60 años de ARTE y LITERATURA En 1926 un grupo de artistas deciden crear en el Sur de España una revista de Poesía. Eran los años del charleston, nacía Marilyn Monroe y moría Rodolfo Valentino. La revista fue fundada en Málaga con el nombre de LITORAL por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, con la ayuda de un grupo no muy extenso de colaboradores entre los que se encontraban prosistas, poetas, dibujantes y tipógrafos: “LITORAL ¡Qué bellísimo nombre para una revista –decía Rafael Alberti-. Debo recordar que yo he tenido algo que ver con él. En mi viejo soneto A un capitán de navío... por ti los litorales de frentes serpentinas... y en muchos otros poemas de Marinero en tierra y libros posteriores, empleé esta palabra con tanto éxito, que cuando en aquellos años iniciales de mi generación lanzaron la revista, la palabra que ya ondeaba desde hacía tiempo repetida en el aire, fue elegida y estampada por ellos, en lo alto de su cubierta, en bellos caracteres negros sobre un profundo azul Mediterráneo”. Manuel Altolaguirre y Emilio Prados El proyecto de editar en aquellos años una revista literaria de vanguardia era difícil, pero se cristalizó con el entusiasmo de estos dos jóvenes poetas que tuvieron la fortuna de contar con los más valiosos creadores de la que iba a ser la nueva Cultura española. El primer número de LITORAL El primer número de LITORAL aparece en otoño de aquel año con esa cubierta de color azul Mediterráneo, que acentuaba la vocación marina del grupo. En efecto existe una carta fundacional de Prados al pintor Manuel Ángeles Ortiz en la que incidía en el propósito de hacer una revista que evocara al mar y con esas directrices le solicitaba un dibujo para la portada. El resultado fue un pez saliendo del agua, símbolo que ha permanecido inalterable hasta nuestros días. Ciertamente el mar estaba muy cerca de la pequeña Imprenta Sur donde se componían esas primeras páginas de la revista, una calle cercana al puerto de Málaga: “Nuestra imprenta tenía forma de barco –recuerda Altolaguirre-, con sus barandas, salvavidas, faroles, vigas de azul y blanco, cartas marinas, cajas de galletas y vino para los naufragios. Era una imprenta llena de aprendices, uno manco, aprendices como grumetes, que llenaban de alegría el pequeño taller, que tenía flores, cuadros de Picasso, música de Manuel de Falla y libros de Juan Ramón Jiménez en los estantes...” En ese taller, que entre otras cosas conservaba en un rincón una escafandra de buzo y en el que se oían las sirenas de los barcos, los dos jóvenes poetas, con elementos tipográficos importados de Alemania, Francia e Inglaterra, componían pacientemente a mano y letra a letra los primeros poemas de esa futura generación de artistas. En el sumario de aquel primer número en el que se encuentran Federico García Lorca, José Bergamín, Jorge Guillén, Gerardo Diego, entre otros, se empieza a configurar lo que hoy se conoce como la Generación del 27, el grupo poético más importante de este siglo dentro de la literatura española. Portada de Litoral. Dibujo de Manuel Ángeles Ortiz. 1926 LITORAL era más que una revista, era un grupo de artistas que manifestaban sus comunes ideales estéticos en una ciudad hasta entonces sin una tradición poética y artística de repercusión. En aquel grupo de LITORAL siempre se estuvo atento a las corrientes más innovadoras que iban sucediéndose en una época de grandes convulsiones, tanto sociales y políticas como culturales. Aquel año moría el arquitecto Gaudí y se inauguraba en la ciudad alemana de Dessau la nueva escuela de arquitectura de la Bauhaus. En España se creaba la Escuela de Arte de Vallecas en la que figuraban el escultor Alberto Sánchez y Benjamín Palencia y se formaba la Alianza Republicana con Antonio Machado, Blasco Ibáñez, Marañón, etc Homenaje a Luis de Góngora “La poesía es lo único que nos salva” –pregonaba Emilio Prados- y con ese fervor de ola aparece al mes siguiente el número 2 de LITORAL, con una sirena del pintor Benjamín Palencia en portada. Colaboran en ese ejemplar Luis Cernuda y Ramón Gómez de la Serna. Paralelamente a la revista van apareciendo sus Suplementos. El primero es “Tiempo” de Prados, al que le siguen “Canciones” de García Lorca, “La amante”, de Rafael Alberti, “Caracteres” de Bergamín, y “Perfil del Aire”, de Luis Cernuda. El tercer número de la revista aparece en marzo de 1927 e incluye a Dámaso Alonso y a Vicente Aleixandre y tiene la peculiaridad de que la portada es uno de los primeros dibujos publicados de García Lorca, un marinero con una rosa en el corazón y la palabra “amor” escrita en la gorra. Pero es en octubre de 1927, al aparecer el número 5, 6 y 7, cuando todos aquellos intelectuales que habían empezado su labor en torno a los años veinte se unen en una publicación periódica; es el testimonio conjunto más importante de ese momento cumbre en la evolución generacional: un número homenaje de LITORAL reivindicando la figura de Luis de Góngora. En este ejemplar además de toda aquella generación de jóvenes poetas colaboran Manuel de Falla, que entrega la versión musical del soneto Córdoba” de Góngora, que se publica con carácter autógrafo, también el pintor Juan Gris con un maravilloso y perfecto bodegón cubista para la portada, que realiza poco antes de morir, y Pablo Picasso con una reproducción a color, y Salvador Dalí, Benjamín Palencia, Bores, Joaquín Peinado, Gregorio Prieto, Cossio, etc. Por muy importante que sea poéticamente este extraordinario número, no se podrá decir que lo es menos pictóricamente, no tan sólo por la reconocida valía de los artistas plásticos que plasmaron su arte, sino además por la significación histórica de muchas de esas colaboraciones. Con este volumen acabaría la primera etapa de LITORAL: Siete números en cinco entregas desde noviembre de 1926 a 1927. Dibujo de Pablo Picasso en el homenaje publicado a Luis de Góngora. Litoral, octubre 1927 Portada de Juan Gris en el homenaje publicado a Luis de Góngora. Litoral, octubre 1927 La revista dejaría de publicarse durante todo 1928 y parte de 1929; hasta que, bajo la iniciativa del poeta José María Hinojosa, que se incorpora a la dirección junto a sus creadores, vuelve a ver la luz. En esta, su segunda etapa, la revista tomará un rumbo marcadamente surrealista. Ámbito y Jacinta la pelirroja Pero el silencio de LITORAL no supuso el paro de la imprenta. Por el contrario, siguieron editándose los Suplementos de la revista. En 1928 se imprime el primer libro de uno de los grandes poetas de aquella generación: “Ámbito” de Vicente Aleixandre, al que le siguen “La Toriada” de Fernando Villalón y “Jacinta la pelirroja” de José Moreno Villa. Esta segunda y breve etapa se termina en 1929. El proyecto de editar una nueva revista, enteramente surrealista, acaba con LITORAL. Proyecto que nunca llega a realizarse, aunque se tiene constancia de que se manejaron nombres tan elocuentes como “Poesía y destrucción” o “El agua en la boca” y que se contaba con la participación de Cernuda, Aleixandre y el apoyo de Dalí. Se pierde así la ocasión histórica que habría dado una dimensión colectiva al surrealismo en la península. Iniciados los años treinta el grupo va desperdigándose. Las circunstancias sociales y personales llevarán a cada uno de sus componentes por caminos diversos. En 1931 se proclama la II República en España y los surrealistas se adhieren a la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios: Prados, buceador de sus propias minas secretas o el cazador de nubes como lo llamaba Lorca, se radicaliza hacia posiciones de izquierda y Altolaguirre retoma en París sus actividades editoriales publicando “Cuadernos de Poesía”. El destierro En 1936, José María Hinojosa es fusilado por un pelotón de ajusticiamiento de milicianos republicanos y tres años más tarde Emilio Prados sale con destino a México con un grueso de exiliados. Son años difíciles para la cultura. En 1944, Prados, junto a Altolaguirre, que había llegado de Cuba un año antes, y otros tres poetas españoles, José Moreno Villa, Juan Rejano y Francisco Giner de los Ríos, deciden resucitar LITORAL para recuperar su propia conciencia intelectual tras ver sus ideales truncados por la guerra civil. No hay en esas páginas un atisbo de rencor y sí una melancólica tristeza. Tan sólo aparecerían tres números en esa tercera etapa, y uno de ellos en homenaje al prestigioso crítico Enrique Díez Canedo. En este LITORAL nos encontramos con todas las voces del destierro, entre las que se encontraban las de Juan Ramón Jiménez, Max Aub y León Felipe. Tercera época. México, 1944 LITORAL será en el futuro algo más que una revista de aquellas décadas. LITORAL será ya un símbolo de aquella generación rota brutalmente por la guerra civil. En México mueren Emilio Prados, Luis Cernuda, León Felipe, Juan Rejano y Pedro Garfias. Nueva dirección: José María Amado En mayo de 1968, en pleno mayo francés y aún vigente la funesta sombra de la dictadura, vuelve a aparecer LITORAL, en su cuarta etapa y en la Málaga que la vio nacer. Esta vez de la mano de José María Amado, quien se encarga de resucitarla con el mismo espíritu liberal que la caracterizó en sus inicios. Ya no estaban ni Prados ni Altolaguirre, éste último había muerto en 1959 en un accidente de automóvil, pero estaban sus amigos, entre ellos el editor Ángel Caffarena, el mecenas de artistas Jesús Ussía y los miembros supervivientes de aquella generación, Alberti, Bergamín, Aleixandre, Guillén, Giner de los Ríos... Y estaba la pequeña imprenta cercana al puerto, todavía con algunos de aquellos jovencísimos operarios que vieron sus primeros azules en 1926, la máquina Monopole de imprimir, que es hoy una pieza de museo, y los mismos elementos tipográficos que empleaba Altolaguirre: tipos Ibarra, Elzeviriano, Baskerville y Bodoni, que daban una sensación de gravedad y de liviandad a los versos. Entre los grandes retos de este renacido LITORAL estaba el de mantener el mismo nivel de calidad editorial que sus predecesoras. Se eligió un papel verjurado crema de similares características al empleado entonces y se cuidó al máximo la tipografía con bellas capitulares. A diferencia de los anteriores se escogió un color rojo para la portada y se subtituló como “Revista de la poesía y el pensamiento”. José María Amado LIBERTAD intelectual Uno de los propósitos, y así se señala en el número 1 de esta cuarta etapa, era rendir un culto a la verdad, no a la verdad que la historia había silenciado durante treinta años, sino a la verdad de la Poesía. El secuestro de ejemplares fue alguno de los obstáculos que José María Amado tuvo que sortear para sacar adelante este LITORAL. Francisco Giner de los Ríos, último superviviente en la dirección de la revista en el exilio, escribía al cumplir esta última etapa 20 años: “Es admirable el tesón casi heroico con que la libertad intelectual se defendió y se mantuvo en la revista frente a toda clase de persecuciones policíacas de la censura”. En esos primeros años literarios se hicieron homenajes a Alberti, Lorca, Alberto, Picasso, Prados, Altolaguirre y Machado. Desde Madrid mandaba de puño y letra su colaboración Bergamín y Aleixandre y volvía a dibujar Manuel Ángeles Ortiz, cuarenta años después de haber realizado la primera portada de la revista: “Este nuevo LITORAL de Málaga –escribía Alberti-, vieja morada de mi ayer juvenil, hoy revivido albergue y azotea en donde la segura, batalladora mano de José María Amado y otros buenos amigos le abren la alegría y reposo, frente al aire y el mar, vivificadores perennes de su vuelo”. Pero además de difundir la obra de los artistas del 27, la revista se abrió a las nuevas generaciones, tanto de dibujantes como de poetas. Collage de Rafael Alberti Se publicaron aportaciones a la poesía del cincuenta y el setenta, donde figuraban jovencísimos escritores entonces, hoy ya consagrados, como Antonio Gala, Félix Azúa, José Agustín Goytisolo, José Manuel Caballero Bonald, Félix Grande, Fernando Quiñónes, Carlos Sahagún, José Ángel Valente, Vicente Molina Foix, Juan Cruz, Ana María Moix, Fernando G. Delgado, etc. Una puerta se abría en la poesía española de postguerra. Eran antologías con carácter urgente que empujaban con aires renovadores. La revista tenia una deuda con el pasado pero no debía olvidar nunca su fiel compromiso con los movimientos de vanguardia, tanto artísticos como literarios. A partir de los años cincuenta, se fue manifestando en los jóvenes artistas españoles una clara voluntad de superar los rígidos esquemas expresivos que habían dominado la poesía y el arte de la postguerra. Se empezaron a romper las mallas disciplinarias. Además de esa predominante tendencia ética a lo social donde brillaban con luz propia poetas como Gabriel Celaya y Blas de Otero, empezaban a surgir aventuras expresivas novedosas. Claudio Rodríguez, Ángel González y Jaime Gil de Biedma, fueron los precursores de esa nueva generación de poetas. A Gil de Biedma la revista le dedica en vida su último homenaje, se llamó “El juego de hacer versos”. En la pintura también se rompían formas y se iniciaba una inusitada etapa aperturista para la vida artística española. Una vanguardia activa que creaba nuevos cauces de participación. Estímulo. Litoral y PICASSO En 1969 LITORAL recibe la primera de una serie de cuatro dedicatorias de Pablo Picasso, quizá el mejor estímulo que podría recibir una publicación en el mundo. La revista le dedicaría, dos años más tarde, un espléndido homenaje al cumplir sus noventa años. Poetas y pintores de todas las generaciones se unen para felicitarle, textos que se reproducen de manera autógrafa. Picasso recibía periódicamente LITORAL y la comentaba cuando le visitaba Alberti en el sur de Francia. Ejemplares dedicados a la música en un homenaje a Manuel de Falla (1973) y al arte de los toros, completan la temática de aquellos primeros años. Bergamín, gran taurino, publicaría años más tarde en la revista su libro “Ilustración y defensa del toreo” (1974). José Bergamín, al igual que Rafael Alberti, tiene una importancia decisiva en esta última etapa de la revista. Casado con Rosario Arniches, hija de Carlos Arniches, se emparentaba con José María Amado, a su vez, sobrino nieto del gran sainetero español. La relación con Bergamín era familiar y la revista contó siempre con su colaboración. Se publicaron La claridad desierta (1973) uno de sus últimos libros de poesía; también un excelente epistolario en verso con Alberti titulado “De x a x” (1982) y la antología poética “Por debajo del sueño”, tras ser elegido en 1978 la personalidad literaria más completa por laamplitud de su expresión y con mayor proyección sobre nuestra cultura de los miembros aún vivos de la Generación del 27. En 1984, un año después de la muerte de este gran francotirador del pensamiento español, la revista publicaría en tres tomos una Antología Periodística con gran parte de su obra publicada en prensa y revistas. Dedicatoria de Pablo Picasso. 1970 Un camino nuevo A principios de los años setenta, la revista se dedica a difundir la obra de sus creadores publicando con carácter facsímil los números de sus primeras etapas. LITORAL buscaba un camino nuevo, al tiempo que encontraba sus raíces en lo que era la Historia. El propósito fundamental de reproducir aquellos números iniciales era mostrar una manera de imprimir que marcó una época en el arte de la tipografía. Fueron los grandes maestros del diseño en unos años en que esta palabra conllevaba la paciente nobleza de la artesanía más pura. Cada letra se tenía que coger con una pinza en un proceso lento y meticuloso. Las erratas, por supuesto, eran numerosas pero siempre se suplían con bellísimas “fe de erratas”. Con el tiempo el modo de imprimir fue variando. De aquella artesanía editorial con “tipos de caja” de la Imprenta Sur, luego llamada Dardo, se pasó a las linotipias de imprentas mayores que podían confeccionar la revista de una manera más rápida. La idea del “facsímil” se amplió más tarde al publicar gran parte de sus primeros “Suplementos”. En 1973, huyendo del golpe militar en Chile, llega a Málaga otro miembro surrealista de aquel grupo Litoral de los años veinte: Darío Carmona. Escritor, dibujante, comentarista de televisión y secretario durante un tiempo de Pablo Neruda. Con la colaboración de Darío Carmona, LITORAL denuncia la muerte del gran poeta chileno. Eran años de compromiso, donde se luchaba por la libertad de la palabra. LITORAL pedía la Amnistía al Rey y se hacían recopilaciones temáticas sobre los poetas que habían sufrido a lo largo de la historia la cárcel y el exilio. Lorenzo Saval. 1975 En 1975 se incorpora a la dirección junto a José María Amado, el poeta y pintor Lorenzo Saval, sobrino nieto de Emilio Prados. En aquellos años se hicieron números dedicados a La vanguardia española (1975), Dionisio Ridruejo (1975), León Felipe (1977), Miguel Hernández (1978), César Vallejo (1978), Luis Cernuda (1978), Rafael Guillén (1979), Juan Rejano (1980), Emilio Prados (1981), Vicente Aleixandre (1981), Pedro Garfias (1982), María Zambrano (1983), Francisco Giner de los Ríos (1987), y otras entregas extraordinarias como la publicación por primera vez en España de “Roma peligro para caminantes” (1974) de Rafael Alberti. En estas monografías, además de la obra, se incluían generalmente textos inéditos y se reproducían facsímiles, manuscritos, cartas y fotos. Eran verdaderos órganos de documentación y estudio. Artistas de todas las épocas dibujaban para la revista. Desde pintores que vivieron el surrealismo en sus inicios, como Maruja Mallo, Eugenio Granell o José Caballero, hasta esa nueva generación de artistas que iban surgiendo: Enrique Brinkmann, Stefan, Díaz Oliva, Barbadillo, Antono Jiménez, Juan Béjar, Eugenio Chicano, Francisco Peinado, Miguel Rodríguez Acosta, y poetas pintores como Rafael Pérez Estrada o Joaquín Lobato. Más tarde colaboraría una nueva generación de artistas más jóvenes, entre los que se encuentran Diego Santos, José Ignacio Díaz Pardo, José María Prieto, Diazdel, Paco Aguilar o María José Vargas Machuca. Obra de Enrique Brinkmann REVISTA DE ARTE Y LITERATURA

miércoles, 30 de abril de 2008

3er Festival Flamenco de la Comunidad de Madrid. SUMA FLAMENCA

3er Festival Flamenco de la Comunidad de Madrid. SUMA FLAMENCA.Del 17 de mayo al 15 de junio, el festival programa 38 espectáculos, un ciclo de cine, un ciclo de poesía y flamenco y el estreno de "Goyesca", 43 funciones en total de las cuales 24 serán en Madrid capital y 19 en 13 municipios de la Comunidad. El consejero de Cultura y Turismo, Santiago Fisas, junto con el Director del Festival Juan Verdú, presentarón la tercera edición de Suma Flamenca, Festival Flamenco de la Comunidad de Madrid. Lo hicieron acompañados por algunos artistas que componen la programación del mismo, como Lola Greco, Güito, Rocío Molina, Ana Salazar, Toni el Pelao, Juan Manuel Cañizares, Gerardo Núñez, María Toledo entre otros. En esta nueva edición la muestra incrementa de forma notable su oferta en cuanto al número de actuaciones, ya que sesenta figuras consagradas y nuevos valores del cante, el baile y la guitarra exhibirán su arte en 38 espectáculos que se presentarán en diversos escenarios de Madrid capital y de trece municipios de la región. Además, el festival mantiene su carácter multidisciplinar con el encuentro de la poesía y el flamenco en “La música de los espejos”, el ciclo “Fotogramas flamencos” y la exposición fotográfica de Paco Manzano sobre Chano Lobato. En Madrid capital la programación girará en torno a los escenarios del Teatro Albéniz, el Círculo de Bellas Artes, el Olivar de Castillejo y algunos tablaos y salas de concierto que acogerán las veladas nocturnas. Por otra parte, los trece municipios que participan en esta edición disfrutarán también con importantes figuras que, en esta ocasión, no podrán verse en la capital. Estrella Morente, Miguel Poveda y Pepe Habichuela en el Teatro Albéniz.Estrella Morente se subirá al escenario del Teatro Albéniz de la Comunidad de Madrid el próximo 22 de mayo, tras haber clausurado la pasada edición de Suma Flamenca con un concierto multitudinario en Aranjuez. Un día después, el mismo escenario recibirá al joven cantaor Miguel Poveda, tras su reconocimiento con el Premio Nacional de Música 2007 en la categoría de Interpretación. Mientras que la reivindicación del Rastro madrileño como ejemplo de cuna flamenca en la calle correrá a cargo de Antonio Carbonell, al cante, y José Maya y Lola Greco al baile el sábado 24. Un doble programa dará inicio a la segunda semana del Festival en este espacio. Padre e hijo de una dinastía clave en la evolución de la guitarra flamenca, Pepe Habichuela y Josemi Carmona, compartirán sesión con diez coetáneos de esa “Joven Generación” que se convertirá en referente flamenco en poco tiempo (26 de mayo). Por su parte, Chano Lobato y Son de la Frontera se fusionan en La noche de Chano con Son, el día 27 y, en la jornada siguiente (28 de mayo), Gerardo Núñez y Carmen Cortés homenajearán al gran guitarrista Sabicas, mientras que Esperanza Fernández presentará Recuerdos, su segundo disco en solitario. Las actuaciones en el Teatro Albéniz concluirán el 30 y 31 de mayo con dos funciones del espectáculo Goyesca, enmarcado dentro de las actividades conmemorativas del Bicentenario del Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid. Se trata de siete cuadros inspirados en los orígenes del flamenco con la estética de aquel convulso inicio del siglo XIX que con tanta maestría retrató el genial pintor aragonés. Sus intérpretes serán Carmen Linares, Miguel Poveda, Israel Galván, Carmen Cortés, Son de la Frontera, Rocío Molina, Fernando Terremoto, Rafael Estévez, Nani Paños, Blanca Calvo, Manolo Franco, Alfredo Lagos y la Chirigota del Yuyu. Además, durante las dos semanas en las que el Albéniz acoge la programación del festival se podrá disfrutar de la exposición de fotografías en las que Paco Manzano retrata a Chano Lobato. Francia flamenca en el Círculo y poesía y cante en el Olivar Entre el 12 y el15 de junio, el Salón de Columnas del Círculo de Bellas Artes será testigo de un homenaje a la Francia flamenca con Ana Salazar cantando a Edith Piaf; de la fusión del flamenco y el soul en el espectáculo Souleria, de Pitingo; de la voz revelación de Alicia Gil, quien presenta su disco Cantaora de bareto y del Puro flamenco de Toni, “el Pelao”, para concluir con el virtuosismo del guitarrista Juan Manuel Cañizares. Las mañanas de esos cuatro días, Silvia Marín acercará el arte a los más pequeños con El flamenco en cuatro estaciones. En dos de esas jornadas se invitará al espectáculo didáctico infantil a niños invidentes y a hijos de reclusos. El Olivar de Castillejo vuelve a reunir a la poesía y el cante con el ciclo La música de los espejos. En esta ocasión se dan la réplica Luis Eduardo Aute y Marina Heredia (2 de junio), Felipe Benítez Reyes y Arcángel (3 de junio), Luis García Montero y Enrique Morente (9 de junio) y José Luis Ortiz Nuevo y Carmen Linares (10 de junio). Y las citas más trasnochadoras del Suma Flamenca 2008, los Nocturnos flamencos, tendrán lugar en tablaos de solera como el Corral de la Morería, donde el 31 de mayo actuará Juana la del Revuelo; o Barbieri 10 Los Canasteros, en el que cantará María Toledo el 5 de junio; en dos salas de conciertos emblemáticas de la capital como Galileo Galilei, reservada el 9 de junio para el flamenco fusión de Kandela, y Clamores, en la que el 11 de junio se escuchará la voz de Fernando de la Morena; y en escenarios de nuevo cuño como Espacio Flamenco, donde la anfitriona Mari Paz Lucena bailará el 23 de mayo o Las Tablas, que vibrará con el cante de El Torta el 28 de mayo. Esta sala acoge además, entre el 19 y el 21 de mayo, el ciclo Fotogramas flamencos, de marcado carácter documental, con la exhibición de De Juan Talega a Camarón, La leyenda del tiempo y La huella de Diego del Gastor. Trece municipios albergarán el mejor flamenco La oferta del festival se extiende por toda la Comunidad de Madrid, de forma que 13 municipios de la región compartirán esta primavera flamenca. Vicente Amigo hará sonar su guitarra en Alcalá de Henares, mientras que en Alcorcón actuarán María Toledo y El Güito, que también lo hará en Moralzarzal y Torrejón de Ardoz. En el Teatro José María Rodero de esta localidad cantará el 15 de junio Esperanza Fernández. Eva Yerbabuena llevará su antología Santo y seña hasta Aranjuez y, en Chinchón, Tomatito evocará con Camaronenado a quien fuera maestro y compadre. La Cabrera disfrutará con el arte de Juan Manuel Mora, Talegón y Ángela Españadero; Leganés con el guitarrista Gerardo Núñez; y San Fernando de Henares con José Menese. En la Plaza Mayor de Torrelaguna, Carmen Linares mostrará todo su arte y, en San Sebastián de los Reyes, el maestro Serranito tocará para que Israel Paz y Paco del Pozo se expresen con sus voces.

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I Encuentro “Flamenco en Escena” | Flamenco en escena

El logro a conseguir de esta propuesta es la consideración del flamenco como algo accesible, propio y con legítima identidad. El flamenco nació hace siglos en la Baja Andalucía y, hoy día, evoluciona entre todos nosotros. El proyecto da a conocer las nuevas expresiones artísticas que se asocian al arte flamenco contemporáneo, sin olvidar, por supuesto, sus raíces. Mediante esta concepción, se puede afianzar y desarrollar con mejores perspectivas esa visión global del flamenco tan necesaria para su valoración. Flamenco en Escena ofrece tanto a interesados en general, así como a los programadores culturales, un abanico de actividades enfocado a difundir el flamenco en sus diferentes vertientes. Se acondicionarán varios escenarios por todo el casco histórico de Arcos de la Frontera (Cádiz). Espacios en los que se le va a dar una importancia a la estética y ubicación. No es necesario decir, que al ser un proyecto pionero a nivel mundial, (no en la fórmula organizativa ni en el formato, sino a qué tipo de producciones van destinadas), vamos a tener mucho a nuestro favor a distintos niveles: Cobertura mediática, implicación por distintas partes, ilusión profesional, etc… Por ello, el formar parte del inicio de esta propuesta, es algo a tener en cuenta, ya que nosotros, los propios amantes del flamenco, las artes escénicas y de la cultura y arte en general, vamos a poner toda la carne en el asador para tratar el proyecto de una manera digna y coherente, para que así podamos abrir nuevos horizontes con conocimiento de causa sin perder algo tan valioso como son las raíces, la tradición, las fuentes… enco en Escena” Flamenco en escena

lunes, 28 de abril de 2008

Enrique Morente

El cantante Enrique Morente revive en México la revolución flamenca de 'Omega-
México - 27/04/2008
Entre olés y gritos de "torero" el cantaor español Enrique Morente, y los rockeros Lagartija Nick, revivieron anoche ante unas 2.000 personas en México la magia de su disco "Omega", que revolucionó el mundo del flamenco en 1996 con la mezcla del cante y las guitarras eléctricas. Morente (Granada, 1942) calentó al público de la capital mexicana con cuarenta minutos de cante jondo y después hizo subir al escenario a los miembros de Lagartija Nick para retomar el flamenco-rock de "Omega". Este disco lanzado en 1996 reúne textos del poeta español Federico García Lorca incluidos en su poemario "Poeta en Nueva York", así como composiciones inspiradas por la música del canadiense Leonard Cohen, mezclando el flamenco con el rock de los españoles Lagartija Nick. Durante algo más de una hora Morente entregó a la audiencia clásicos como "Manhattan", inspirado en el tema de Cohen "First we take Manhattan", y "El Pequeño vals vienés". "¡Qué bonita es esta plaza! Me gustan hasta los coches", bromeó Morente, quien se dirigió en varias ocasiones con cariño al público que le pedía algunas de sus canciones más famosas. La poesía de García Lorca saltó desde el escenario con "La aurora de Nueva York" y "Ciudad sin sueño". Morente actuó en la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico de Ciudad de México, con la Iglesia de Santo Domingo en el fondo, lo que confirió a la escena una aureola mágica. El artista andaluz estuvo acompañado por varios guitarristas como Paquete, un bailaor que deleitó al público con su arte en varias ocasiones, y varios apoyos más en la voz y los instrumentos. Los integrantes de Lagartija Nick, capitaneados por Antonio Arias, permanecieron en un discreto segundo plano arropando al maestro con sus guitarras rockeras y la batería para devolver la vida a la fusión que conmocionó al mundo del flamenco en la segunda mitad de los años noventa. El cantaor volvió a poner el disco a disposición del público la pasada semana en su página "web", desde donde se pueden comprar y descargar sus temas. Finalizado el concierto Morente y los músicos se abrazaron sobre el escenario y el veterano cantaor se despidió con un "México lindo y querido". La audiencia hizo gala de una entrega muy notable y conectó plenamente con el embrujo andaluz que brotaba del escenario flamenco. La gira de "Omega" viajará ahora a España, donde el cantaor y Lagartija Nick ofrecerán conciertos en el festival barcelonés Primavera Sound el próximo 31 de mayo, en el Día de la Música en Madrid el 21 de junio, y en el Fib de Benicassim, en Castellón el 20 de julio, donde se rendirá un homenaje a Leonard Cohen.

Enrique Morente

Mítico Omega ( 1996-2008)
Mil gracias desde aquí al Maestro.
He comprado ya el disco aunque tenía la edición antigüa, en ésta, el Maestro ha incorporado la canción con la colaboración del mítico grupo Sonic Youth que nos ofrecieron en el Heineken Greenspace Octubre 2005 en Valencia, al que tube la suerte de poder asistir con mi
hijo,grandiosa actuación de ambos.

Enrique Morente

Enrique Morente recupera 'Omega' Conciertos en Madrid, Barcelona y en el Fib de Benicàssim La reedición sólo estará disponible en la web El cantaor Enrique Morente. (Foto: EFE) Actualizado martes 22/04/2008 A finales de 1996 Enrique Morente revolucionó el mundo del flamenco al unir su voz con el rock de los Lagartija Nick. El resultado de la fusión fue el innovador 'Omega', uno de los álbumes más arriesgados de la música española, con textos de Lorca y Leonard Cohen. Después de 12 años regresan juntos a los escenarios y reeditan su obra exclusivamente para Internet. El 'cantaor' granadino actualmente está preparando un disco dedicado al pintor Picasso, que presumiblemente se llamará 'Pablo de Málaga'. Pero ha decidido hacer un alto en el camino y echar la mirada atrás para recordar el éxito que supuso su álbum 'Omega' junto a sus paisanos los Lagartija Nick. Por eso, ofrecerán juntos cuatro actuaciones este año. El primero de los conciertos será el 26 de abril en el Festival de México en el Centro Histórico Zócalo Capitalino de México D. F. El resto tendrá lugar en España. El 31 de mayo en el Estrella Damm Primavera Sound en el Parc del Fórum de Barcelona, el 21 de junio, Día de la Música, en La Riviera de Madrid, y el 20 de julio en el Fib Heineken de Benicàssim (Castellón). 'Omega' se reedita doce años después en formato digital, disponible sólo en la web http://www.morenteomega.com/ y asequible como disco o por temas. La iniciativa tiene el aliciente de que aquellos que adquieran el trabajo completo recibirán un libreto digital ampliado de 28 páginas y un tema inédito, 'Oriente y occidente', grabado hace unos años junto al grupo Sonic Youth. El cantaor Enrique Morente, Premio Nacional de Música 1994, y el grupo granadino de rock Lagartija Nick grabaron 'Omega' en 1996 en un estudio de Armilla (Granada) y fue publicado por 'El Europeo' con la colaboración de guitarristas flamencos como Isidro Sanlúcar, Vicente Amigo y 'Tomatito'. La mayoría de los textos que contiene el disco pertenecen al libro 'Poeta en Nueva York', de García Lorca. El resto están inspirados en canciones del poeta y músico canadiense Leonard Cohen

jueves, 24 de abril de 2008

Acercamiento de la cultura al Flamenco

Litoral: Revista de Poesía,el Arte y el Pensamiento Dirige: Lorenzo Saval Adjunta a la Dirección: María José Amado Incluye 1 CD . Este número de la revista Litoral pretende, a través de numerosos artículos de reconocidos especialistas, acercar al lector al flamenco desde muy diferentes enfoques: histórico, lingüístico, musical, artístico, filosófico, literario, y también la de llenarlo de toda la belleza de las coplas que sirven de soporte imprescindible al cante y al baile. Se incluye una galería de los artistas más representativos, un glosario de términos lingúisticos más usuales y una recopilación de obras pictóricas y de textos de la poesía culta contemporánea en los que se refleja la riqueza del arte flamenco, realizada por José Antonio Mesa Toré y Lorenzo Saval. Me vienen a la memoria unos versos de José Bergamín, poeta por sangre y por escritura tan cercano siempre a nuestra revista, que fueron publicados en el nœmero que celebraba los veinte años de Litoral en su cuarta época, esto es en 1988. Esos versos, que debemos calificar como cabales tanto por ser una percepción acabada y completa del flamenco como por su sincera afición a este arte de oscuras raíces, dicen así: Cuando escucho en tu guitarra un cante por soleá oigo en mi alma un silencio que es música de verdad. Música tan de verdad que las estrellas se callan para poderla escuchar. El origen popular, humilde e, incluso, marginal del flamenco nunca fue obstáculo para que intelectuales, artistas y poetas cultos se sintieran atraídos hondamente por su autenticidad y misterio. ¿Qué otra cosa es la poesía o el arte? Misterio y verdad. Bergamín, como tantos otros compañeros de su generación, la del 27 “Lorca, Alberti, Diego, Aleixandre, Moreno Villa, Garfias” y de los de otras anteriores “Rueda, Darío, Unamuno, los Machado, Baroja”, no quiere ser insensible a la llamada de ese fatal grito de alegría o dolor que es el flamenco, de esa música tan de verdad. Ellos sabrán intuirlo de igual manera que supieron verlo en los nuevos ritmos del Jazz. Después de todo, las raíces de una y otra música parecen venir de profundidades muy similares. De ahí que la revista Litoral ya desde su primer número, aquel de Noviembre de 1926 (es más, desde la primera de sus páginas en la que se imprimen bajo el título de Romances Gitanos tres poemas de Lorca), se haga eco repetidamente del flamenco. Así en el tercero, en Marzo de 1927, Ernesto Giménez Caballero firma la prosa “Con guitarra negra: malagueñas”; en el cuarto, en abril de 1927, Rogelio Buendía publica una primera copla de Columpio; y en los números 5, 6 y 7, octubre de 1927, los del homenaje a Luis de Góngora, los pintores Juan Gris, que ilustra la portada, Manuel Ángeles Ortiz y Uzelay se inspiran en la magia de la guitarra española para sus colaboraciones. Cuando en 1968 José María Amado decide continuar la empresa poítica y editorial de Prados y Altolaguirre, con una nueva Litoral, el ambiente que le rodea, los amigos y artistas que van a apoyarle (José Bergamín el primero, y Alberti, y Picasso, y Antonio Ordóñez, y Antonio Gades, y Francisco Moreno Galván y tantos otros) son entusiastas de las manifestaciones mas genuinas de la cultura española: así los toros y el flamenco, claro está que con una intención y un sentimiento en las antípodas del folclorismo del Régimen. Esto quedará reflejado en muchos de los números de Litoral que abrían la esperanzadora época de los años setenta. A fin de cuentas, tanto para los artistas del 27 como para los que ahora alientan a Amado, Málaga se había hecho ya con un nombre envidiable en la Historia del flamenco, algo que ya había subrayado con un solo (pero rotundo) calificativo Manuel Machado en su “Canto a Andalucía). Cádiz, salada claridad. Granada, agua oculta que llora. Romana y mora, Córdoba callada. Málaga, cantaora. Almería, dorada. Plateado, Jaén. Huelva, la orilla de las tres calaberas. ..... Y Sevilla. Y que Lorca, un poeta cuya obra no se podría explicar sin el venero de la poesía popular, destaca también en algunos de sus poemas lindantes con lo hondo o en sus armonizaciones de canciones populares antiguas. Recordemos, por ejemplo, su “Malagueña” en Poema del cante jondo La muerte entra y sale de la taberna. Pasan los caballos negros y gente siniestra por los hondos caminos de la guitarra. Y hay un olor a sal y a sangre de hembra, en los nardos febriles de la marina. La muerte entra y sale, y sale y entra la muerte de la taberna. cuyos versos, imagen tan plástica de lo que debiá de ser la Málaga de aquellos tiempos, me han servido para soñar la portada de este Litoral. Suyo es también el célebre poema sobre el cantaor de Vélez-Málaga Juan Breva o la armonización de En el Café de Chinitas, que aquí se incluyen. Por otro lado, nuestra revista estuvo siempre atenta (desde que la alumbraran Prados y Altolaguirre) a la expresión musical. En los últimos años hemos editado números, muy bien acogidos por los lectores, que trataban sobre diferentes géneros musicales: La poesía del rock, en 1989; y La poesía del jazz, en 2000. Viene, pues, La poesía del flamenco a sumarse a esta línea de publicaciones de Litoral, que, sin duda, habrá de completarse en el futuro con nuevas entregas sobre músicas que han sido parte esencial de nuestras vidas. Para que hoy sea posible este homenaje a un mundo de tan ricas significaciones y de tanto misterio como el del flamenco, debemos reconocer el magnífico trabajo, guiado por el rigor pero también por una encomiable ilusión, de Miguel Ropero Núñez, a quien le ha acompañado en su investigación y acopio de material el profesor José Cenizo, quien además ha impulsado la edición del CD que se incluye en este número, con letras suyas y la interpretación de Calixto Sánchez, al que también queremos agradecer el que con su poítica voz le ponga un memorable broche. Asimismo, es justo reconocer que para nuesrtro trabajo nos hemos servido de la probada sabiduría de especialistas en este tema como José Manuel Caballero Bonald, Manuel Ríos Ruiz, José Blas Vega y Agapito Pageo y de los magníficos números de la revista La caña. Tras este puñado de palabras en las que por supuesto es imposible encerrar la enorme y honda magia del flamenco, es hora ya, como dijera Bergamín, de que las estrellas se callen para poder escuchar esta música verdadera.

El Lebrijano

El Lebrijano nos va a sorprender con un nuevo trabajo que saldrá el día 29 de Abril. El cantaor flamenco El Lebrijano devuelve la dedicatoria a García Márquez en forma de disco.. “Cuando Lebrijano canta se moja el agua”. Hace algunos años Gabriel García Márquez escribió esta frase mientras escuchaba al cantaor. Y Lebrijano le ha agradecido la dedicatoria con un disco basado en su obra. Las palabras de ‘Gabo’ titulan el disco número treinta y cinco del cantaor sevillano, una obra realizada a partir de textos de novelas como ‘El coronel no tiene quien le escriba’ o ‘Cien años de soledad’ El Lebrijano se ha sumergido en el universo literario de Gabriel García Márquez. El realismo mágico del ‘Nobel’ colombiano se ha transformado en cante flamenco. Los textos de novelas como ‘El coronel no tiene quien le escriba’ o ‘Cien años de soledad’ se han adaptado a la métrica flamenca. Y, por ejemplo, el monólogo de ‘Isabel viendo llover en Macondo’ toma forma de bulería. De las adaptaciones de las letras se ha hecho cargo Casto Márquez, un trabajo que ha contado con el visto bueno del autor

viernes, 18 de abril de 2008

23 de Abril/ día del Libro

El Día Internacional del Libro es una conmemoración a los libros y los derechos de autor (copyright), promulgado por la UNESCO que se celebra cada 23 de abril en España; el primer martes de marzo en el Reino Unido e Irlanda (llamado World Book Day) y en algunos países de habla castellana, como Cuba, se celebra como el Día del Idioma. Diferente del Día Internacional de la lengua materna (21 de febrero). El 23 de abril de 1616, aunque según distintos calendarios, fallecieron tres grandes escritores de la literatura universal: Miguel de Cervantes (calendario gregoriano), William Shakespeare (calendario juliano) y el Inca Garcilaso de la Vega. También coincide con la fecha de nacimiento de Vladimir Nabokov (1899) y fallecimiento de Josep Pla (1981). Se eligió este día para conmemorar a los libros, fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. La propuesta fue presentada por la Unión Internacional de Editores a la UNESCO. En París en 1995 la Conferencia general de UNESCO aprobó el 23 de abril como el "Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor". En Cataluña el 23 de abril se festeja la Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge), siendo tradicional el intercambio y regalo de rosas y libros entre parejas y personas queridas. Esta tradición fue uno de los argumentos utilizados por la UNESCO para declarar el 23 de abril Día Internacional del Libro. El libro como elemento del arte moderno. En España, el Día del Libro se celebra por primera vez el 7 de octubre de 1926 para conmemorar el nacimiento de Cervantes. La idea original fue del escritor Vicent Clavel Andrés, proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona. Poco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro por su coincidencia con la muerte de Cervantes y el nacimiento o muerte de otros ilustres escritores internacionales. La celebración arraigó rápidamente en Barcelona y se extendió por toda Cataluña, aunque el propósito oficial se fue diluyendo poco a poco al coincidir con el día del santo Patrón. Mientras en otras zonas la fiesta se mantenía con escasa importancia o incluso desaparecía, en Cataluña se ha convertido en una de las jornadas populares más celebradas y, de paso, al promover el regalo e intercambio de rosas y libros, ha ayudado a potenciar la venta de estos últimos. Así, en Cataluña el 23 de abril es el día de Sant Jordi (San Jorge), de la rosa y del libro: el día del santo Patrón, del amor y de la cultura. En España se toma en cuenta esta fecha para la entrega anual de los Premios Cervantes, el mayor galardón realizado a los autores hispanos.