martes, 23 de septiembre de 2008

José Toral- Manosarte

Manosarte - José Toral
José Toral procedente del Levante (64), estudia diseño gráfico(comunicación visual) en Dortmund (Alemania) y Bellas Artes en la Academia de Granada.Vive en la provincia de Alicante como músico, pintor e ilustrador. Éstas tres áreas de trabajo suele combinarlas como herramientas recíprocas a la hora de crear; en la música, José Toral no solo se basa en su inspiración pictórica, sino que a contrapunto, la introduce "en vivo" sobre la música , en forma de "action-painting" (acción espontánea de pintar en escenario acompañada por danza y música o multimedia). La gama de colores en sus pinturas nos lleva a unas tintas vivas, espesas y trasparentes a la vez. Dentro de ésta mútua compenetración entre la pintura y la música, José Toral actua entre observador y participante. En los colores y expresiones se puede sentir el flamenco, cuya raíz musical siempre está presente.El punto de partida “conceptual” constituye a la hora de crear, - una importante despedida del estilo monocromo - que así le permite confrontar varios estilos en una sola composición.Tras sus viajes por Asia, los más recientes trabajos van inpregnados de la técnica Sume-i, dándole al acuarelado trazos de pinceladas rápidas con caracter espontáneo casi caligráfico.José Toral define su tronco artístico de tal forma: “...pintar es como el flamenco, un arte vivo y universal con raizes milenarias, cuya fuerza expresiva es inagotable. Es un océano que siempre recuerda sus ríos; es espontáneo, ausente en el tiempo pero consciente de su pasado y futuro.El universalismo hace de todo arte lo que merece ser: formar parte de “todo lo que es”.

Poema de José Toral

Flamenco
a Jan Van Genechten
Cuatro sigilosos callos
juegan a un ajedrez sonoro
recorriendo en solitario
trescientos veinte centímetros cuadrados
de ébano sagrado.
Cuatro yemas doloridas
pisan seis siglos de cuerdas y cinco uñas rasguéan
a compas insomne.
¿Quien dijo que esta prohibido el cante?
¿Y quien se quitó los zapatos
a la hora de bailar una taranta?
No fué el vino ni el olvido
lo que me hizo callar,
una siguiriya desbocada
cantada por una boca al rojo vivo,
me hizo callar,como hace callar el llanto de la resina
dentro del candente tronco de olivo,
cuando el fuego lo cubre del todo.
¡Oh, flamenco!
Tal vez tu inyectable fluido,
tu dulce flamígero almibar
se me introdujo mientras dormia...
y sin darme cuenta me llevaste
como se lleva a un niño de la mano,
por tus nocturnas catacumbas,
con pesadumbre y risas,con madera y tacon,
puños que se cierran y se abren,
me llavaste a tu gran sala,
donde tus difuntos se reunen por fiesta
jaleándole a quien por ella entraba.
En medio de la sala
un cipres cortado en finas láminas
le brilla un febril quejido,
el de sus futuros dueños
y en sus altas paredes
tres lunares de sangre dilatada
clabados sobre un tabernáculo.
Al final de la sala,
un niño me hablaba
con una aldaba en la mano
y de sus labios brotaban
trenzas de mimbre y escarlata.
Cuando abrí la puerta sin aldaba
ví el mar al borde del escalón,
escalón hacia lo entero,hacia lo azul.

Poetas por la Paz

EL CANTE FLAMENCO
Durante siglos hemos designado como árabe o moro todo aquello que no conocíamos bien o no se terminaba de entender por completo. El Flamenco o Cante Jondo ha sufrido constantemente esta incoherencia, siendo uno de esos temas sobre los que los etnólogos, musicólogos, historiadores y sociólogos nunca se han puesto de acuerdo. Han pretendido hacer descender el flamenco desde la postura que adopta el ave del mismo nombre, hasta la denominación que tenían los acompañantes del rey Carlos I que provenían de los Paises Bajos, pasando por un cante de la etnia gitana, y siempre, sin que entendamos bien como podían relacionar una cosa con otra... haciéndolo venir de los árabes. Pero tuvo que ser el Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, quien nos diera la clave al descubrirnos que la palabra flamenco proviene del árabe "felah mengu" (campesino huido), siendo la expresion de su alegría, dolor o tristeza y constituyendo el grito desgarrado del andaluz sin tierra. Etimológicamente el término "felah mengu" es árabe, pero no así la música flamenca, a la que ciertos historiadores hispano-árabes catalogaron de rons, romi o latini (procedente del latín) y nunca como árabe. No existe la menor duda de la influencia que los elementos musicales islámicos han tenido en la formación del Cante Jondo, pero no son los únicos. Es necesario comenzar a valorar otros elementos como los latinos, la música religiosa judaica, la greco-bizantina, persa, etc. El Flamenco no es, por tanto, una variante de la música árabe, como interesadamente se nos ha pretendido vender, sino una música autóctona del país con un marcado carácter nacional andaluz. En este sentido, es necesario destacar las aclaraciones que Ricardo Molina nos hace en su libro Misterios del Arte Flamenco. (Editoriales Andaluzas Unidas, 1985, pgs. 28-29) "Dentro del terreno un tanto inseguro de nuestros conocimientos del cante flamenco, lo único evidente, y que apenas necesita discusión, es que el fenómeno se inscribe entre coordenadas geográficas precisas. Geográfica y genéticamente hablando, el cante es un fenómeno estrictamente andaluz... El cante flamenco está ligado al terruño con fuerza botánica y de la tierra prende su savia y vigor." Un claro indicio de la actitud que tradicionalmente se ha mostrado hacia lo andaluz lo tenemos al comprobar cómo algunos clérigos musulmanes de los siglos X al XV atacaban y perseguían las lailas, nubas y zambras por considerarlas costumbres de cristianos latinos y no islámicas. Y cómo los conquistadores castellanos hicieron lo mismo por creer que era cosa de muslines. Ninguno de ellos llegó a comprender que, simplemente, esa música, cante y baile era una manifestación de la cultura andaluza. Dentro del incesante ir y venir de cantores y músicos de Andalucía a las cortes cristianas, se inscribe la hipótesis que nos da Antonio Carrillo Alonso en su libro La Poesía Tradicional en el Cante Andaluz (Editoriales Andaluzas Unidas, 1988, pag. 20), cuando llega a la siguiente conclusión: "un número considerable de "letras" del flamenco proviene con mayores o menores modificaciones de primitivas cancioncillas andaluzas, muy conocidas en los ambientes populares de al-Andalus, que siguieron dos caminos paralelos en el tiempo hasta llegar a nosotros: por un lado, se conservaron y fueron transmitiéndose desde tiempo inmemorial en la intimidad de los hogares de Andalucía; por otro, fueron recogidas en los ambientes cortesanos e incluidas más tarde en los grandes cancioneros castellanos..." El Calendario Anónimo Cordobés (siglo IX) y el Calendario de Granada (siglo XIV), además de informarnos de un sinfín de términos (glosas) en nuestra lengua, nos dan una valiosa información sobre la música y costumbres de la población andalusí. Lo primero que salta a la vista es que ambos se basan en el calendario Juliano (romano), lo que confirma la pervivencia de una latinidad cultural en al-Andalus. Quedamos gratamente sorprendidos al comprobar que los andalusíes, tanto si eran musulmanes como cristianos, celebraban la Natividad, Año Nuevo, Reyes, etc., a pesar de la presión ejercida por los maestros de las escuelas coránicas. Es cierto que los primitivos origenes del Flamenco están en las nubas y en el músico oriental Ziryab, pero se les olvida decir que el creador de las nubas era kurdo y educado en Bizancio. Por lo tanto, se hace necesario buscar los origenes en los rawi (narradores o recitadores) que en plazas y mercados cantaban moaxajas, lailas, nubas, zambras y zejeles. En ellas encontramos las bases de las que posteriormente saldran las tonás y todos los demás palos (soleá, seguidilla, fandango, etc.) que forman el cante flamenco. El eslabón entre unas y otras debieron ser las "Canciones de Ciego", las cuales se remontan a las moaxajas y zejeles cantados en las calles y plazas de al-Andalus. Durante siglos, el Cante Jondo y sus poemas orales fueron la principal manifestación artística en la modalidad lingüística andaluza. Tímidamente comienza su recuperación hacia 1780 en la Baja Andalucía. Pero tuvo que llegar el Romanticismo o la satisfacción de un anhelo en forma artística, para redescubrir el cante flamenco. Ese movimiento que durante el siglo XIX busca un mundo distinto, apasionante, remoto en el tiempo y en el espacio, y que despierta un inusitado interés por todo lo popular, valorando las costumbres, cantes, bailes, literatura, etc., en su justa medida, encuentra en el Cante Flamenco un sentido a su búsqueda. Comienza así un proceso de recuperación que, partiendo de la poesía flamenca, tiene tres etapas: - Una primera en la que los folcloristas se limitan a recoger de viva voz los cantes flamencos, dejando constancia de ellos. El escritor más representativo de esta época es Antonio Machado y Álvarez (Demófilo), y su libro "Cantes Flamencos". - Un segundo periodo donde no se limitan a recoger los cantes, sino que se crean exprofeso, imitando las formas populares. El autor más importante de este periodo es José María Gutiérrez de Alba con su antología "El Pueblo Andaluz, sus tipos, costumbres y cantes". - Y un tercer periodo en el que los poetas andaluces ya no imitan la métrica popular (poesía aflamencada), pero sí escriben en la lengua de su pueblo. De este periodo es José María Martínez Álvarez de Sotomayor y su obra "Rudezas, poesías regionales". Entre 1870, fecha en que Demófilo publicó sus "Cantes" y 1913 en que Álvarez de Sotomayor publicó "Mi Terrera", los poetas y folcloristas andaluces lograron crear una tradición literaria andaluza propia e iniciar los primeros estudios sobre nuestra lengua.

lunes, 22 de septiembre de 2008

RECTIFICACIÓN

Visionando la entrada de agradecimiento a Augusta II, he comprobado que he cometido un gran error por fortuna reparable He puesto muuuuchos ceros al valor del premio del diamante,cuando es algo que nó tiene precio .Perdona Augusta, será la emoción y los 54 que están a punto de hacer estragos.

HE RECIBIDO ESTE INTERESANTE CORREO

De Luis Buñuel pocas cosas más se pueden decir a estas alturas de la película… Estudiado y repasado, visitado y revisitado por activa y por pasiva lo que está claro es que representa uno de los iconos totémicos de nuestro cine. Por sus historias, por sus personajes, por su singular sentido de la percepción, por sus inclinaciones sociopolíticas, por su ateísmo citado y recitado (en todos los sentidos), por lo consciente, por lo inconsciente… Pero el legado del cineasta turolense va más allá de sus asombrosas películas, su trabajo como actor, productor o guionista y de sus pinitos como literato a su paso por la Residencia de Estudiantes. También tiene una buena colección de fotografías. De esto nos hablan en el CBC (Centro Buñuel Calanda) a través de una colección de imágenes que emparejan lugares hallados y espacios intervenidos. Desde el pasado mes de agosto, y después de de haber pasado por la Filmoteca Española en Madrid, con la que el Centro organiza esta muestra, esta selección fotográfica llega a Calanda para mostrar este trabajo de localización e intervención. Ochenta y seis fotografías, nunca antes exhibidas, que proponen un trabajo comparativo entre las imágenes “naturales” del México que vio filmar gran parte de su producción cinematográfica y fotogramas que dan cuenta de la huella fílmica sobre el espacio. Elena Cervera y Javier Espada, comisarios de la exposición, proponen un interesante recorrido que presenta esta dualidad a partir de doce de sus películas: Los olvidados, Subida al cielo, El Bruto, El, Abismos de pasión, El río y la muerte, La muerte en este jardín, Nazarín, Los ambiciosos, La joven, El ángel exterminador y Simón del desierto. Un periodo de 15 años en el que el visitante conoce y reconoce el territorio mexicano desde el ojo único de Luis Buñuel veinticinco años después de su muerte. Asimismo, para impregnarnos aún más del genio, del 6 de octubre al 21 de noviembre, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España acoge la exposición 25 años sin Luis Buñuel. Un homenaje basado en la colección de carteles Lucio Romero y la muestra Buñuel, creador de cine que recoge una serie de instantáneas del director en pleno proceso creativo. http://www.cbcvirtual.com/

GRACIAS AUGUSTA II

no sé el valor que tendrá este diamante,pero yó le pongo muuuuchos ceros
Mi querida Augusta II,sin tú saberlo, a escasísimos días de cumplir ¡54 años!ni uno más ,ni uno menos, recibo este premio como un preciado regalo que me haces.
Cumplo con el primer requisito de colocarlo en el blog.
el segundo requisito es el de poner el enlace de quién me lo concede, ahí va: www.aidarte.blogspot.com.
El tercero, que es el de premiar a otros cinco blogs,perdona que nó lo pueda cumplir y que me lo quede para mí( como regalo) pero sí quiero dedicárselo a todos los creadores de miles de blogs que con su creatividad nos engrandecen culturalmente, y a otros que no tienen blogs pero que contribuyen también con su enseñanza.
Querida Augusta II,¿dices que eres una egocéntrica? pues me encanta que lo seas ,porque ¡TÚ SI QUE VALES!
Este premio me ha puesto más contenta que unas castañuelas ;nunca mejor dicho.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

SACUDIRSE LOS PREJUICIOS

Hoy, no voy hablar ni de Flamenco ni de cultura.
Hoy, voy agradecer a una persona ( MI PADRE) ateo y comunista, qué se sacudió los prejuicios y aceptó la oferta que le brindaron de poder escolarizar a dos de sus hijos, eso sí ,en un internado religioso.
El día 21 hubiera cumplido 92 años si la maldita batalla que tubo que sostener contra el cáncer no se lo hubiera impedido. Saliste ileso de la guerra, aunque posteriormente detenido y con pena de muerte, pero gracias a la intervención de un pariente rico te la conmutaron por 7 años de cárcel; fuiste trasladado de cárcel en cárcel, hasta que en la de Orense conociste al Abuelo Paulino y allí a la que sería luego tú mujer.
A la salida de la cárcel os casasteis y vinieron los años difíciles de la posguerra, nacieron los hijos y había que hacer frente a muchas cosas con pocas posibilidades,y cuando te ofrecieron la posibilidad de poder enviarnos al internado ( mi hermano al de curas ,yo a las monjas)te sacudiste los prejuicios y aceptaste, por lo que siempre te estaré eternamente agradecida.
Al principio fue difícil con 6 añitos separarte de tu familia,el primer día lloraba como una descosida y al preguntarme si lloraba porque me acordaba de mi casa, yo decía que no ,que me dolía la cabeza ( ya empezaban las mentiras) luego vendría el terrorismo psicológico, porque los fines de semana podíamos ir a nuestras casas pero antes nos reunía la Madre Superiora y nos decía: ¡ niñas que no vuelva ninguna al colegio sin ir a misa el Domingo! yo empezaba a temblar porque sabía lo que me esperaba, cuando llegaba a mi casa le decía a mi padre: papá a dicho la monja que no podemos volver sin ir a misa y él muy serio me contestaba ¡pues si te pregunta la dices que sí y ya está! y yo otra vez a mentir.Pero luego vino lo mejor, aparte de impartirnos las clases,hacíamos teatro, baile,participaba en el coro,me aficioné a la lectura y desde entonces no lo he dejado.
Fueron siete años intensos culturalmente, de los que jamás me he arrepentido de pasar allí, a pesar de las crisis de identidad que con el paso del tiempo he podido comprobar que tube;mientras estaba en el colegio era una persona profundamente religiosa, pero cuando salía de allí y regresaba a mi casa como era lógico en casa de un ateo ,era totalmente distinta, y con el paso de los años me convertí en una persona escéptica,caótica cómica y FLAMENCA . OLÉ.
No dejemos que nuestros prejuicios nos impidan disfrutar de tantas cosas que dejamos escapar por culpa de dogmas,ideologías,desconocimiento,aversión....etc....etc...
Gracias Papá, el 21 lo celebraré por Alegrías

bailando unas malagueñas ; con mi padre ; con el traje regional vasco

P.D: Joseba ¿te suena el Ontzi Dantza?pues lo bailábamos sobre suelo de madera encerado!!!con un par¡¡¡........de piernas.

Para quién no lo sepa, el Ontzi Dantza es un baile típico vasco, que se danza alrededor de un vaso sin tocarlo y de puntillas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

El Torta

EL TORTA.
Lunes 15, a las 21.30 horas, en El Juglar (Lavapiés, 37). 20 E
Al guitarrista flamenco Juan Moneo, El Torta, el amor por el arte jondo le viene de familia. Pertenece a la dinastía gitana de Jerez Los Pacote, en la que su hermano Manuel y sus sobrinos Macarena y El Barullo también son artistas. Aunque su último disco ('Momentos') es de hace casi 15 años, El Torta dará dos conciertos en El Juglar (lunes 15 y lunes 22) para presentar 'Momentos', un CD-DVD en directo donde repasa lo mejor de su carrera.

Un canto de solidaridad

III FORO SOCIAL DE LAS MIGRACIONES. Viernes 12 y sábado 13, a las 22 h. Rivas Vaciamadrid (Polideportivo Cerro del Telégrafo) Gratis Enrique Morente, Muchachito, 08001, La Shica y SFDK actúan gratis en el Foro Social de las Migraciones, que se celebra en Rivas
JOSÉ FAJARDO El cantante de Muchachito Bombo Infierno El III Foro Social de las Migraciones, que se celebra en la localidad de Rivas Vaciamadrid, se presenta como un espacio abierto de ideas y reflexión. Su origen fue el Foro Mundial celebrado en Porto Alegre (Brasil) en 2005 contra "la globalización neoliberal de las grandes corporaciones". Aparte de conferencias, talleres y exposiciones, la iniciativa propone varios conciertos gratis en el Polideportivo Cerro del Telégrafo. Así, el viernes 11, a partir de las 22 horas, actúa 08001, un combo multicultural que integra a una docena de artistas del barrio del Raval barcelonés; La Shica, una ex bailaora de flamenco que dio el salto a la escena musical con su disco de debut 'Trabajito de chinos' y que ha proporcionado una de las sorpresas más refrescantes de este año, y el grupo de rap SFDK. Por su parte, el sábado 13 (22 h.) el cantaor Enrique Morente dará un concierto muy especial junto a la Orquesta Chekara de Tetuán, con la que colabora desde finales de los 90. Esta formación marroquí emplea instrumentos tradicionales como el laúd y las darbugas árabes. En este caso, Morente fusiona el arte jondo con los ritmos andalusíes, tras su exitoso experimento de coquetear con el rock y la poesía de Lorca junto a la banda granadina Lagartija Nick. Por último, cierra las actuaciones la batidora de rumba, fiesta y pop de Muchachito Bombo Infierno

miércoles, 10 de septiembre de 2008

" El Johnny,40 años de Arte Flamenco en la Universidad de Madrid"

Viernes 17 de Octubre de 2008 21:00 horas "RECITAL DE CANTE DE ENRIQUE MORENTE" “Concierto de Apertura Curso 2008/2009” Enrique Morente Cante
Enrique Morente, al que se ha llamado el Picasso del cante, es sin duda hoy la voz más creativa e importante del flamenco, un auténtico maestro. Es uno de los cantaores más comprometidos con la creación y que, conservando lo mejor de la tradición, está proyectando permanentemente el flamenco como un arte vivo hacia el futuro. Cantaor de poetas como Federico García Lorca, Miguel Hernández, Antonio y Manuel Machado, San Juan de la Cruz, Al Mutamid, León Felipe, Bécquer, entre otros grandes. Sus experiencias con todo tipo de músicas, comunica el flamenco con la música sinfónica, el rock, con el canto gregoriano, con la música andalusí, y hasta con el mismísimo Leonard Cohen, le convierten en un cantaor de plena actualidad y universalidad. Su coherencia y sabiduría permanentes, acompañado por los mejores guitarristas, le llevan en la actualidad a ser considerado como un gran maestro del cante jondo de todos los tiempos. Premio Nacional de Música del Ministerio de Cultura, Premio Bienal de Cultura de la Junta de Andalucía, Premio Extremadura de la Creación, Galardón calle de Alcalá... Es Socio de Honor de este Club y prácticamente ha venido actuando en este Colegio Mayor desde sus inicios. Escuchar a Morente en el San Juan, su casa, es como asistir a una reunión de cabales entre amigos. Una ocasión de nuevo única, y como en las anteriores seguro que irrepetible; acústica, afición y su casa, hará aparecer de nuevo el duende y la magia.

TANGOS- LA ESTRELLA

He querido recuperar estos Tangos de El gran Enrique Morente para que nos pellizque a todos un poco el corazón.

A los no aficionados seguro que a la segunda vez que lo escuchen sentirán ese pellizco.

jueves, 4 de septiembre de 2008

El último guión: Buñuel en la memoria

GENIAL,COMO LO ERA ÉL.

Llega el Auster más oscuro

En la agenda cultural de el Fanzine CREATURA para este mes de Septiembre,nuestro amigo Pinky nos recomienda la lectura de este libro que sale hoy a la venta.
Un hombre en la oscuridad
Lea el pasaje favorito del escritor estadounidense en su última novela.
Noto en el pecho algo que va a hacerme toser, un tenue crujido de flemas muy dentro de los bronquios, y antes de que pueda evitarlo, me sale por la garganta como una carga explosiva. Pero he de expectorar, propulsar hacia arriba la repugnante sustancia, desalojar los viscosos residuos atascados en las tuberías, porque un intento no es suficiente, ni dos, ni tres, y ahí me veo en medio de un espasmo con todas las de la ley, el cuerpo entero convulso por la violenta arremetida. Es culpa mía. Dejé de fumar hace quince años, pero ahora que Katya está en la casa con sus omnipresentes American Spirits, he empezado a recaer en los viejos y sucios placeres, gorroneando sus colillas mientras nos zambullimos en el corpus total de la cinematografía planetaria, sentados juntos en el sofá, soltando humo en tándem, dos resoplantes locomotoras alejándose de este mundo asqueroso e insufrible, pero sin pesar, cabría añadir, sin vacilaciones, sin una sola punzada de remordimiento. Lo que cuenta es la compañía, el vínculo cómplice, esa solidaridad del a la mierda todo de los condenados.
Pensando de nuevo en las películas, me doy cuenta de que tengo otro ejemplo que añadir a la lista de Katya. Debo acordarme de decírselo mañana por la mañana -mientras desayunamos en el comedor-, porque seguro que le gustará, y si logro que en sus abatidas facciones brote una sonrisa, lo consideraré un esfuerzo meritorio. El reloj al final de Cuentos de Tokio. Hemos visto la película hace unos días, aunque ya la conocíamos los dos, yo la había visto unos treinta años atrás, a finales de los sesenta o principios de los setenta, y aparte de acordarme de que me había gustado, la mayor parte de la historia se había esfumado de mi memoria. Ozu, 1953, ocho años después de la derrota japonesa. Un film lento, majestuoso, que cuenta una historia de lo más sencilla, pero realizada con tal elegancia y hondura de sentimientos que al final se me saltaban las lágrimas. Hay películas que son tan buenas como los libros, como los mejores libros (sí, Katya, te lo concedo), y ésta es una de ellas, no cabe duda, una obra tan sutil y conmovedora como una novela corta de Tolstói. Una pareja de ancianos va a Tokio a ver a sus hijos, ya adultos: un médico en apuros económicos casado y con hijos, una peluquera casada que tiene un salón de belleza, y una nuera que estuvo casada con otro hijo muerto en la guerra, una joven viuda que vive sola y trabaja en una oficina. Desde el principio, está claro que el hijo y su mujer consideran la presencia de sus ancianos padres como una contrariedad, una verdadera carga. Están dedicados a su trabajo, a su familia, y no tienen tiempo para ocuparse adecuadamente de ellos. Únicamente la nuera se molesta en mostrarse un poco amable con ellos. Finalmente, los padres se van de Tokio y vuelven al sitio en donde viven (que nunca se menciona, creo, a menos que pestañeara y se me escapara), y unas semanas después, sin previo aviso, sin enfermedad premonitoria ni nada, la madre muere. La acción de la película pasa entonces a la casa familiar de esa anónima ciudad o población. Los hijos adultos de Tokio acuden al entierro, junto con la nuera, Norika o Noriko, no recuerdo bien, pero pongamos que es Noriko y llamémosla así. Entonces se presenta otro hijo que vive en un sitio diferente, y por último tenemos al vástago menor del grupo, una mujer de veintipocos años que es maestra de escuela y sigue viviendo en la casa paterna. Pronto salta a la vista que no sólo adora y admira a Noriko, sino que la prefiere a sus propios hermanos. Después del funeral, la familia se sienta a comer a la mesa, y los hijos de Tokio tienen mucho, mucho que hacer, están demasiado centrados en sus propias preocupaciones para ofrecer consuelo a su padre. Empiezan a mirar el reloj y deciden volver a Tokio en el expreso nocturno. El segundo hermano también opta por marcharse. No se advierte crueldad alguna en su conducta: eso hay que recalcarlo, en realidad es precisamente lo que Ozu pretende mostrar. Sólo están distraídos, atrapados en su peripecia vital, y se sienten llamados por otras responsabilidades. Pero la tierna Noriko se queda, no quiere abandonar a su afligido suegro (un dolor amurallado, impávido, desde luego, pero no por eso un sufrimiento menor), y en la última mañana de su prolongada visita, la maestra y ella desayunan juntas.
La muchacha está molesta por la apresurada mar-cha de sus hermanos. Afirma que deberían haberse quedado más tiempo y los llama egoístas, pero Noriko defiende su comportamiento (aunque ella jamás haría algo semejante), explicando que los hijos tienen que ocuparse de su propia vida y siempre acaban separándose de los padres. La muchacha insiste en que ella nunca será así. ¿Qué sentido tiene la familia si uno se comporta de esa manera?, pregunta. Noriko reitera su anterior observación, tratando de consolar a la muchacha y asegurando que eso es lo que pasa con los hijos, no puede remediarse. Se produce un largo silencio, y luego la muchacha mira a su cuñada y dice: La vida es decepcionante, ¿verdad? Noriko sostiene la mirada a la muchacha, y con una expresión ausente en las facciones, contesta: Sí, lo es.
La maestra se va a trabajar, y Noriko se pone a arreglar la casa (recordándome a las mujeres de las otras películas de las que Katya ha hablado esta noche), y entonces viene la escena del reloj, el momento para el que toda la película nos ha estado preparando. El anciano entra en la casa desde el jardín, y Noriko le anuncia que se va en el tren de la tarde. Se sientan a charlar, y si más o menos me acuerdo de las líneas generales de su conversación, es porque cuando acabó la película le pedí a Katya que volviera a pasar la escena. Me había causado mucha impresión, y quería examinar el diálogo con más detalle con objeto de ver cómo se las arreglaba Ozu para conseguirlo. El anciano empieza dándole las gracias por todo lo que ha hecho, pero Noriko sacude la cabeza y asegura que ella no ha hecho nada. El anciano insiste, diciéndole que ha sido de gran ayuda y que su mujer le había comentado lo amable que había sido con ella. Una vez más, Noriko se resiste al elogio, quitando importancia a sus actos y diciendo que son insignificantes, que no tienen nada de particular. Sin desistir en su propósito, el anciano añade que su mujer le dijo que los momentos que estuvo en compañía de Noriko fueron los más felices que pasó en Tokio. Estaba muy preocupada por tu futuro, prosigue el suegro. No puedes seguir así. Tienes que volver a casarte. Olvídate de X (su hijo, el marido de ella). Está muerto.
Noriko se encuentra demasiado afectada para responder, pero el anciano no está dispuesto a dejar el asunto ni a dar por terminada la conversación. Refiriéndose de nuevo a su mujer, concluye: Me dijo que eras la mujer más buena que había conocido. Noriko se mantiene firme, manifestando que su suegra exageraba sus virtudes, pero el suegro le replica sin rodeos que se equivoca. Noriko empieza a desquiciarse. Yo no soy la buena mujer por la que usted me toma, le dice. En realidad, soy bastante egoísta. Y entonces le explica que no está siempre pensando en su hijo, que transcurren días enteros sin acordarse una sola vez de su marido. Tras una pequeña pausa, le confiesa lo sola que se encuentra, y que cuando no puede dormir por la noche, se pasa las horas pensando en lo que va a ser de ella. Parece que mi corazón está esperando algo, le explica. Soy egoísta.
ANCIANO: No, no eres egoísta.
NORIKO: Sí, lo soy. ANCIANO: Eres una buena mujer. Una mujer decente. NORIKO: No, en absoluto.
En ese punto, Noriko acaba derrumbándose y rompe a llorar, cubriéndose la cara con las manos y dando rienda suelta a las lágrimas: una mujer joven que ha sufrido en silencio durante tanto tiempo, una buena persona que se niega a creer que lo es, porque sólo los buenos dudan de su propia bondad, y eso es precisamente lo que los hace así. Los malos sí saben que son buenos, pero ellos lo ignoran. Se pasan la vida disculpando a los demás, pero no son capaces de perdonarse a sí mismos. El anciano se pone en pie, y unos segundos después vuelve con el reloj, un anticuado cronómetro con una tapa metálica para proteger la esfera. Era de su mujer, dice a Noriko, y quiere que se quede con él. Acéptalo sólo por ella, le pide. Estoy seguro de que se habría alegrado. Conmovida por el gesto, Noriko se lo agradece mientras las lágrimas le siguen corriendo por las mejillas. El anciano la observa con aire pensativo, pero sus designios nos resultan impenetrables, puesto que sus emociones quedan ocultas bajo una máscara de sombría neutralidad. Viendo llorar a Noriko, formula entonces una simple declaración, pronunciando las palabras con un tono tan directo y poco sentimental que producen en ella un nuevo acceso de llanto: sollozos interminables, arrebatados, lágrimas de una tristeza tan honda y dolorosa, que es como si se hubiera roto el núcleo más íntimo de su ser.
Quiero que seas feliz, dice el anciano. Sólo una breve frase, y Noriko se derrumba, aplastada por el peso de su propia vida. Quiero que seas feliz. Mientras sigue llorando, el suegro hace una observación más antes de que concluya la escena. Qué raro, dice, casi con incredulidad. Tenemos hijos propios, y sin embargo tú eres la que más ha hecho por nosotros. La acción pasa al colegio. Oímos cantar a los niños, y un momento después nos encontramos en el aula de la hija. Se oye a lo lejos el ruido del tren. La joven mira el reloj y se acerca entonces a la ventana. Pasa un tren con gran estruendo: el expreso de la tarde, que lleva a su querida cuñada de vuelta a Tokio. Corte al tren propiamente dicho, y al ensordecedor ruido de las ruedas mientras giran vertiginosas a lo largo de las vías. Nos vemos precipitados hacia el futuro. Momentos después, nos encontramos en el interior de uno de los vagones. Noriko va sola, con la mirada perdida en el vacío, pensando en algo. Transcurren unos segundos, y entonces coge del regazo el reloj de su suegra. Abre la tapa, y de pronto oímos la manecilla pequeña haciendo tictac en torno a la esfera. Noriko examina el reloj, la expresión de su rostro a la vez triste y contemplativa, y mientras la vemos con el reloj en la palma de la mano, tenemos la impresión de contemplar el tiempo mismo, el tiempo que se acelera al ritmo del tren, impulsándonos hacia una vida más plena, pero también el tiempo como pasado, el pasado de la suegra muerta, el de Noriko, el pasado que vive en el presente, el que trasladamos con nosotros al futuro.
Resuena en nuestros oídos el estridente silbido del tren, un ruido cruel y desgarrador. La vida es decepcionante, ¿verdad?
Quiero que seas feliz. Y entonces la escena concluye bruscamente.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

EN MARCHA

La Fiesta de la Bulería de Jerez recupera sus raíces
El espectáculo, que se celebrará en la noche del próximo 13 de septiembre en la plaza de Toros, empezará con la actuación del bailaor Antonio 'El Pipa' Y volvió a Jerez la Fiesta de la Bulería. Los preparativos para esta singular convocatoria, dentro de la programación de las Fiestas de la Vendimia, ya están en marcha y en esta ocasión destacan por llevar por bandera la presencia femenina. Un año más, la plaza de toros se vestirá de gala para volver a congregar a miles de aficionados a este arte y a numerosos artistas que harán las delicias de los presentes un año más. Así, el Alcázar acogió ayer la presentación del cartel y reunió en la mesa a la alcaldesa, Pilar Sánchez; a la delegada de Cultura y Fiestas, Dolores Barroso; el delegado en la provincia de Obra Social de Cajasol, César Custodio, así como Antonio El Pipa y otros artistas del elenco como Elu de Jerez y Miguel Flores Capullo de Jerez, entre otros. Entre las novedades de la XLI edición destaca el papel que desempeñará el bailaor jerezano Antonio El Pipa, que abrirá el espectáculo con un especial de su montaje 'Tablao', a diferencia de los años anteriores en los que los primeros en subir al escenario era un cuadro de flamenco joven. "Agilizaremos los cambios técnicos, sobre todo, los que tienen que ver con el sonido, e intentaremos evitar los parones que se venían produciendo en los intermedios". De esta forma, las modificaciones que se han programado en esta edición persiguen suscitar en el público un renovado interés, y obtener una mayor agilidad y dinamismo en su desarrollo. "Ya el año pasado detectamos una cierta 'crisis' por la lentitud por los cambios de escenarios entre actuaciones, tiempos muertos que hacían que la fiesta durara hasta el amanecer y cansara, en cierta forma, a los asistentes", señaló Sánchez, quien apostilló que "de ahí vienen algunos cambios que hemos implantado en esta fiesta, una cita que se ha convertido en una seña de identidad para la ciudad". La presentación de este encuentro con el flamenco, que se celebrará el 13 de septiembre a partir de las 22 horas, ha sido el primer acto tras el periodo de vacaciones del grupo municipal. "Me alegro que sea el primer acto que presentamos tras el final de las vacaciones, y que nos reúna aquí con este elenco tan especial de artistas", recalcó la regidora socialista. Además del bailaor Antonio El Pipa, esta Fiesta de la Bulería contará con la presencia de Elu de Jerez o Esperanza Fernández, premio de la Crítica del Festival de Jerez, como artista foránea en el cartel. Otro de los puntos destacados es el mano a mano del flamenco popular y "requerido por la plaza" que representarán Juan Moneo 'El Torta' y Miguel Flores Capullo de Jerez . El cartel se completa con el cuadro flamenco 'Jerez por bulería'. Las entradas para la Fiesta de la Bulería se pondrán a la venta al precio de 20 euros, y se podrán adquirir en la tienda Malamúsica, en horario comercial, y en el conjunto monumental del Alcázar, de 10 a 18 horas. La venta inmediata tendrá lugar, el mismo día 13 de septiembre, en la plaza de toros.

martes, 2 de septiembre de 2008

A TODA LA BLOGOSFERA

SALUDOS FLAMENCOS ;SENTÍOS Y JONDOS,PURA ESENCIA FLAMENCA.
Feliz regreso de vacaciones a todos los que las hayan tenido,y para los que las hayan comenzado que las disfruten a tope.
No tengo más remedio que escribir unas palabras porque mi amigo Pedro me ha enviado un comentario para que me ponga las pilas ,que yá está bién de zanganear , que tengo el blog lleno de polvo y telarañas( esto es, lo que yó me he encontrado al llegar a mi casa)y la mesa de la oficina llena de papeles, y las fiestas de Illescas, por cierto la actuación de Rosendo ¡genial!
Ya contaré mi desagradable experiencia sufrida en el partido de futbol Valencia-Real Madrid,para ser al primero que asisto ¡qué bochorno!
Pedro,me alegro que hayais disfrutado del Flamenco en Cadiz.

miércoles, 30 de julio de 2008

La vida errante de Luis Buñuel

Se cumplen 25 años de la muerte del gran cineasta español, cuya trayectoria vital recorrió todo el siglo XX Amante de la buena vida y de los placeres burgueses y ,sin embargo, autor de algunas de las películas más provocadoras y revolucionarias de la historia del cine, Luis Buñuel, de cuya muerte se cumplen el martes 25 años, tuvo una intensa vida que recorrió el siglo XX. Éstos son los no santos lugares del cineasta. En México fue feliz. Vivió hasta su último suspiro en su casa mexicana
DE CALANDA A ZARAGOZA
Nació el 22 de febrero de 1900 en Calanda, provincia de Teruel. Un pueblo grande, de tierra fértil, sin dejar de ser polvorienta y seca, en el que la Edad Media se prolongó hasta los comienzos de la I Guerra Mundial. Era el pueblo de sus padres, el cuarentón Leonardo Buñuel, un indiano que se había enriquecido en Cuba, y la hermosa joven María Portolés, hija de un posadero. Se trasladaron a Zaragoza a los pocos meses aunque nunca dejaron de acudir a Calanda durante los largos veranos y en Semana Santa. Estancias que fijan algunas de sus obsesiones, que marcan su vida y no poca parte de su obra. "La vida se desarrollaba, horizontal y monótona, definitivamente ordenada y dirigida por las campanas de la iglesia". Así habla en sus memorias, Mi último suspiro (Plaza y Janés), feliz de haber tenido la suerte de pasar la niñez en la Edad Media, aquella añorada época "dolorosa y exquisita". Calanda es el pueblo de uno de los más excesivos de los milagros barrocos. El estruendo que todos los Viernes Santo provocan miles de tambores que no dejan de sonar hasta el día siguiente. El pueblo y sus habitantes permanecen atrapados por una especie de embriaguez, por una alucinación colectiva que todo lo convierte en ruido. Un sonido que siempre emocionó y acompañó a este "ateo gracias a Dios". En Calanda le pasaron muchas cosas en la libertad de los veraneos, entre la casa señorial del centro del pueblo, la Torre de las afueras, las escapadas al campo, el descubrimiento de los insectos -que ejercieron en su vida una mezcla de fascinación y repugnancia-, el encuentro con la pobreza, la presencia de la muerte, el despertar de la sexualidad, el sentimiento del pecado, la fe y la pérdida de la fe, la visión de los burros muertos, el olor del aceite, la sumisión de los campesinos, las limosnas, los pobres, la hora de la siesta y las primeras revistas eróticas donde llegaron a distinguir el nacimiento de un seno. El lugar donde todas esas experiencias fascinantes hacen de su infancia, de su adolescencia, el espacio central y primero de sus más duraderas obsesiones en la vida, en el cine. Sin esos recuerdos medievales del Bajo Aragón, Buñuel no habría sido quien fue. En Zaragoza, en una enorme casa del céntrico paseo de la Independencia, vivieron los Buñuel. Estudia como medio pensionista en el colegio de los jesuitas, algo que también imprime carácter, que nunca olvidan ni el hombre, ni el cineasta. Siempre recordó las misas, los rosarios, la disciplina, el latín, la vida de los santos, el silencio y el frío. En Zaragoza vio su primer concierto, asistió al teatro, corrió las primeras juergas, se desvirgó en uno de sus burdeles, perdió la fe y entró por primera vez a un cine.
MADRID, LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES Y LOS AMIGOS
Finalizado el bachillerato en el instituto de Zaragoza, después de haber sido expulsado de los jesuitas, sin vocación clara de estudios, sin pensar demasiado en su futuro, el joven Luis Buñuel llega a la Residencia de Estudiantes. Lugar central de su juventud, influencia mayor de su vida, azar necesario en sus relaciones y su futuro. "Mis recuerdos de aquella época son tan ricos y vívidos, que puedo asegurar sin temor a equivocarme, que, de no haber pasado por la Residencia, mi vida hubiera sido muy diferente". La suya y la de otros amigos tan universales y tan imprescindibles para entender qué es de nuestro cine, nuestra pintura, nuestro drama o nuestra poesía. Tres artistas, tres amigos, Lorca, Buñuel y Dalí. Y un cuarto amigo, necesario para el azar que les une y les separa, llamado Pepín Bello, que no hizo demasiado, pero supo sobrevivir a todos, que de todos guardó excelente memoria. Por aragoneses, por divertidos, por dispuestos al juego, el cachondeo y a las ocurrencias, Luis y Pepín se hacen íntimos amigos. Un surrealismo vital, recuerdos paralelos, ganas de juerga y cierta afición a la bebida les unen inmediatamente. Después vendría Federico. Y se sumaría el inquietante, caprichoso y genial Dalí. Todos residentes. Fuera, la ciudad y sus tentaciones. De las verbenas al jazz. De Valle-Inclán a Gómez de la Serna, de Wagner a las borracheras en Toledo. Después de coqueteos literarios, de ultraísmos, de acercamientos a la vida de los insectos, de hacer de forzudo con los amigos, de esconder a sus novias, de ser un buen amigo, de quedarse huérfano de padre y de engatusar a su madre, el joven se marcha a París, la capital de un mundo que todavía existía. La capital de la cultura, la bohemia y del arte. Un poco después ese centro se trasladaría a Nueva Cork Volvió a Madrid en los años republicanos. Ya era un reconocido cineasta surrealista. No regresa como el cineasta iconoclasta. No, el recién casado Luis Buñuel, vuelve con su mujer y con su hijo muy pequeño, para ser el productor de populares películas de Filmófono. Buñuel se instala cómodamente en un piso cercano al parque del Retiro. Tiene una oficina en la moderna Gran Vía, un buen coche, muchos amigos y una joven amante. Nadie olvidaba que aquel productor tan eficaz, tan ordenado, era el mismo que había hecho dos de las películas más revolucionarias y provocadoras de la historia del cine, además de un documental de denuncia sobre la vida en la España profunda, Las Hurdes. No prescindía ni de los dry martinis en Chicote, ni de las buenas cenas con los mejores vinos en compañía de sus bebedores amigos. Buñuel era así. Aunque también era el ácrata provocador, el izquierdista imaginativo, el surrealista sin Bretón, el amigo de Giménez Caballero o de Alberti, de Bergamín o de Hinojosa. Buñuel, el que había deslumbrado a los surrealistas, el gran burlador, el vanguardista, era un ser humano que había aprendido a vivir cómodo entre sus contradicciones. El revolucionario y el burgués. El ilustrado y el hombre de acción. Buñuel en Madrid que resiste a los fascistas. Buñuel amante de las armas y desarmado en una ciudad donde todo el mundo estaba armado. Matan a Federico. Piensa en irse, en salir, defender a la República, sí, pero no sufrir los desmanes de la guerra. Su mujer, su pequeño hijo, están desde hace meses en París. "Veía un viejo sueño realizado ante mis ojos, y no encontraba en él más que una cierta tristeza". Buñuel, escapando de la guerra, en un tren en dirección a Ginebra. Buñuel otra vez destinado a París. Adiós, Madrid.
PARÍS, DOS TIEMPOS, DOS ORILLAS
Vuelve a los orígenes. Pasa sus primeros días parisinos, en 1925, en el lugar donde piensa que fue engendrado. Se hace amigo de los exiliados, los refugiados y de los artistas españoles en París. Los felices veinte, la bohemia y los compañeros metecos. En París y soportando los monólogos de Unamuno. Tertulias de La Rotonde, con el franco devaluado y el champán barato. Escuchando jazz en el Mac-Mahon, frecuentando bailes del Chateau Madrid y conociendo a Jeanne Rucar, una rubia atlética, deportista, amante del piano y empleada en una librería. Hermosa mujer, a la que James Joyce tiraría los tejos, y con la que Buñuel se casó después de hacer que tirara al Sena una pequeña cruz que llevaba en el cuello. La mujer de toda su vida, la madre de sus hijos. Una buñuelesca historia de amor. Y Buñuel llegó al cine. Trabajó como director de escena en el montaje teatral de El retablo de maese Pedro, de Falla, gracias a su amigo el pintor Ricardo Viñes. Se conmovió cuando se encontró con el cine de Fritz Lang. Algo se iluminó en su vida, algo que descubrió en aquellas películas marcó su destino. Trabajó con Jean Epstein, dejó plantado a Abel Gance, se acercó a los surrealistas, hizo papeles de actor. Y vivió de cerca e impresionado las manifestaciones de protesta por los asesinatos de Sacco y Vanzetti. Una efervescencia, una toma de las calles que recordaría muchos años después cuando tuvo que suspender un rodaje por los sucesos de Mayo del 68. Buñuel, el revolucionario tranquilo, el burgués anarquista, siempre se escapa cuando las masas toman las calles. Quiere hacer una película. Y en compañía de Dalí fue encontrando un argumento a partir de todas aquellas ocurrencias, sueños, visiones y elucubraciones que aquellos imaginativos "irracionales" hacían surgir de sus imaginaciones desatadas. Así surgió Un perro andaluz. La película se mantuvo ocho meses en el histórico Studio 28. Pasado el éxito había que seguir rodando. El surrealismo era la vía, la forma y la manera más adecuada de decir algo. Quiso hacer partícipe a Dalí, ya había aparecido Gala y todo era más complicado, aunque firmada por los dos, La edad de oro es casi exclusivamente buñuelesca. Veinte minutos de libertad y provocación. La película se estrenó y, después de una semana de éxito, los grupos fascistas atacaron el cine, rompieron cuadros, mobiliario, lanzaron bombas y consiguieron la prohibición de la película. Se pudo ver de manera casi clandestina hasta ser "rescatada legalmente" en los años ochenta. Buñuel siempre ha sido un mito parisiense. Y una realidad. Siempre regresó a la ciudad donde comenzó su cine. A Buñuel en París lo quieren desde Jeanne Moreau hasta el penúltimo camarero de La Coupole.
MÉXICO PASANDO POR NUEVA YORK
Conoció en los años treinta Estados Unidos y sufrió la ley seca. Nunca bebió tanto. Por allí donde paró siempre encontraba el amigo y el lugar para hacer ley mojada lo que llamaron seca. Recordó siempre algunos de aquellos famosos speak easy en los que llamabas a la puerta y te abrían a un mundo sin tantas hipocresías. Le encantó Nueva York, se hubiera quedado si su "no amigo" Dalí no se hubiera ido de la lengua. No se hubiera enfangado entre la delación y la autopromoción. En Nueva York, trabajó en el MOMA, mantuvo amigos como Calder y hasta pensó montar un negocio con su amigo Juan Negrín, el hijo del que fuera presidente de la República. El negocio, en el que participaba la actriz Rosita Díaz, tan admirada por Negrín padre y casada con el hijo, era un bar. No cualquier bar, sino el más escandalosamente caro bar del mundo. Se llamaría El Cañonazo. Vivió bien en Nueva York. Allí nació Rafael, el segundo de sus hijos. El primero, Juan Luis, lo había hecho en París. Se adaptó a su trabajo en el MOMA, volvió a montar las películas de Leni Riefenstal para demostrar su poder como propaganda a un proyecto que financiaba Rockefeller y seleccionaba películas de propaganda antinazis. Tenía amigos surrealistas que estaban allí huyendo de la guerra y a un nutrido grupo de republicanos españoles. Entonces comenzó la caza de los comunistas. Estaba terminando la segunda Guerra y ahora los rojos eran sospechosos, poco demócratas. Tuvo que dejar su trabajo, su cómoda vida, una vez más. Uno de los últimos lugares en donde hubiera deseado vivir era la llamada América Latina. Y sin embargo fue en México DF la ciudad donde más tiempo residió. Desde el año 46 hasta su muerte, hace ahora 25 años. Viajó por Francia, Estados Unidos, España, pero nunca abandonó su residencia mexicana. Tierra de exilio donde se encontró con muchos amigos de los años republicanos, donde hizo nuevas amistades y se reinventó como cineasta. Llevaba muchos años sin estar detrás de la cámara. Tenía una familia, necesitaba vivir de su trabajo. Aceptó películas que no le interesaban, actores que no le importaban y argumentos que no eran suyos. Comenzó con una película, Gran casino con Jorge Negrete, auténtico ídolo de un México que no era el suyo. Fue un fracaso. Tuvo que esperar dos años para rodar su siguiente película. Mientras tanto seguía viviendo con 46 años del dinero de su madre. Preocupado, entretenía sus ocios en el café y de vez en cuando se escapaba a un hotel en Michoacán, San José Purúa, donde escribió muchos de sus guiones. Lo mismo que en España solía hacer en el hotel del monasterio de El Paular. Los dos tenían un tranquilo y bien surtido bar. A Buñuel no se le puede entender sin lo que bebió, ni sin lo que fumó. Le gustaba el vino. Siempre en casa o en comidas, nunca en el bar. Para los bares las bebidas. El dry martini y el buñueloni, un plagio del Negroni, cambiando el Cinzano dulce por Carpano. Y llegó el momento de poder hacer su cine más personal. Recorrió las ciudades perdidas, las zonas marginales que rodean México DF, disfrazado con sus ropas más viejas se dedicaba a escuchar, mirar, observar muchos de los argumentos, de los diálogos y de los decorados que incluiría en su próxima película, Los olvidados. Muy controvertida en México, triunfó en Cannes y cambió el destino de Buñuel. Octavio Paz, Luis Cernuda, Carlos Fuentes comenzaron a escribir alabanzas de su cine. En México fue feliz. Rodó muchas películas, algunas obras maestras, Él, La vida criminal de Archivaldo de la Cruz, Nazarín, El ángel exterminador, Simón del desierto. Comenzó a viajar a Europa. Viajaba al sur de Francia, a la frontera para poder ver a su madre. Y finalmente viajó a España en el año sesenta con la relativa tranquilidad que le otorgaba su nacionalidad mexicana. Volvió a España, no para rodar como pretendía una vieja fantasía erótica que tenía con la reina de España, doña Victoria, elegante y rubia, tipo de mujer que siempre había gustado a Buñuel. En sus deseos no rodados mantenía un encuentro sexual con la reina que caía en sus brazos gracias a un narcótico. Lo que rodó fue Viridiana, una de las películas más malditas, odiadas y perseguidas por el franquismo. Ganó el Festival de Cannes. En España no se pudo ver hasta después de la muerte de Franco. Siguió rodando en Francia, en España, en México, pero vivió hasta su último suspiro en su casa mexicana. Deseó tener una muerte tranquila, como la de su amigo Max Aub, que murió jugando una partida de cartas. Y tuvo una muerte tranquila, se despidió de su mujer, de Jeanne, diciéndola "Ya me muero". No le sorprendió la muerte. Cuando llegó, la estaba esperando, era un 29 de julio de 1983, cerca de las cuatro de la tarde. Se incineró su cadáver, sus cenizas se esparcieron por un cercano bosque por el que gustaba dar paseos. Dicen que un sacerdote con el que le gustaba discutir, al que le gustaba provocar, se quedó con parte de las cenizas y las tiene escondidas en una capilla de una iglesia de la ciudad de México. Espero que esas cenizas puedan de vez en cuando cumplir con sus últimos deseos: "Una cosa lamento: no saber lo que va a pasar. Abandonar el mundo en pleno movimiento, como en medio de un folletín. Yo creo que esta curiosidad por lo que suceda después no existía antaño, o existía menos, en un mundo que no cambiaba apenas. Una confesión: pese a mi odio a la información, me gustaría poder levantarme de entre los muertos cada 10 años, llegarme a un quiosco y comprar varios periódicos. No pediría nada más. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regresaría al cementerio y leería los desastres del mundo antes de volverme a dormir, satisfecho, en el refugio tranquilizador de la tumba".

viernes, 25 de julio de 2008

VERANOS DE LA VILLA 2008

El flamenco muestra su diversidad en los Veranos de la Villa 2008 de Madrid.
Los espacios culturales de Madrid comienzan a calentar motores de cara al próximo verano. Danza contemporánea, músicas del mundo, pop latino... y, por supuesto, flamenco se dan cita en el cartel de los Veranos de la Villa 2008. El cante, el baile y el toque tendrán su ciclo específico, al aire libre en los Jardines de Sabatini. Del 2 al 16 de agosto están previstas las actuaciones de artistas como los bailaores Manuela Carrasco, Antonio Canales y Joaquín Grilo, los cantaores Enrique Morente, El Lebrijano, Esperanza Fernández y Lole, y el guitarrista Paco Cepero, entre otros muchos.
Aunque el flamenco también se asoma a otros ciclos más generalistas. Son de la Frontera acompañará a Martirio en su mano a mano con Lila Downs en el Cuartel del Conde Duque. En el Teatro Fernán Gómez -antes, Centro Cultural de la Villa-, Dospormedio & Compañía presentará ‘Flamenco XXI’, espectáculo revelación del pasado Festival de Jerez 2008. Otras propuestas de danza flamenca contemporánea se mostrarán durante agosto en el ciclo ‘La otra mirada del flamenco’ en el Teatro Pradillo, como ‘ConCierto Gusto’ de Rafaela Carrasco o ‘Reencuentros’ de Joaquín Ruiz.
Flamenco en los Jardines de Sabatini 2 de agostoEnrique Morente 3 de agostoEsperanza Fernández 5 de agostoAntonio Canales 6 de agosto‘De Farruca a Faraona’

LA FARRUCA 7 de agostoLole Montoya 9 de agostoEl Lebrijano 10 de agostoArgentina 12 de agostoJosé Maya y Lola Greco 13 de agosto¡Viva Madrid! Paco del Pozo, El Bola y El Güito 14 de agosto‘El duende y la veteranía’: Cañeta de Málaga, Juana la del Revuelo, La Tati 15 de agostoJerez Flamenco: Paco Cepero, La Macanita and Joaquín Grilo 16 de agostoCompañía de Manuela Carrasco

Conde Duque 22 de julioEstrella Morente y Dulce Pontes 23 de julioMartirio with Son de la Frontera - Lila Downs
Teatro Fernán Gómez 23, 24 y 25 de julioDospormedio & Compañía, dirigida por Rafael Estévez and Nani Paños‘Flamenco XXI’
Teatro Pradillo. La otra mirada del flamenco Del 6 al 9 de agostoCompañía Selene Muñoz‘Los Cinco Sentidos’ Del 20 al 23 de agostoCompañía Rafaela Carrasco‘ConCierto Gusto’

Rafaela Carrasco (Photo Daniel Muñoz) Del 13 al 16 de agostoJoaquín Ruiz‘Reencuentros’ Del 27 al 30 de agostoCompañía Olga Pericet, Daniel Doña y Marco Flores‘Complot, Chanta La Mui II’

miércoles, 23 de julio de 2008

DULCE PONTES & ESTRELLA MORENTE

AYER PUDE DISFRUTAR DE UN CONCIERTO MARAVILLOSO
El patio del Conde Duque estaba hasta la bandera, nunca había oído cantar a Dulce Pontes y tiene una voz extraordinaria, no me extraña que digan que es una de las mejores voces de Portugal, y de Estrella Morente haber que voy a decir,que es mi favorita,por algo es hija del GENIO. Nos deleitaron con dos horas y media de actuación y tuvieron la generosidad de salir después que habian apagado la luces y habian desconectado algún micrófono, a regalarnos otra canción. Pero el colmo llegó cuando asaltamos mi amiga y yó a Enrique Morente y a su mujer Aurora Carbonel, que se encontraban viéndo el concierto, y ahí lo tienen , su dedicatoria y firma en el librillo del programa que nos dieron Lo guardaré como oro en paño.

martes, 22 de julio de 2008

Dos viejos amigos en Benicàssim

"QUÉ MÁGICO ES EL FLAMENCO"

Leonard Cohen y Enrique Morente clausuran el mayor festival del verano español

LINO PORTELA - Benicàssim - 21/07/2008

Sonriente, de pantalón negro, camisa gris y buen aspecto, Leonard Cohen, de 74 años, pasea tranquilo por los camerinos del FIB Heineken. Amablemente se hace una foto junto a varios seguidores que se frotan los ojos. Son las siete de la tarde. Cohen está a punto de volver a pisar un escenario español tras 15 años. A esa misma hora el cantaor Enrique Morente descansa en su hotel de Castellón. Se viste lentamente como los toreros. Sabe que es una noche histórica. Y no sólo porque en un rato actuará ante 35.000 personas junto al grupo de rock Lagartija Nick, sino también porque volverá encontrarse con su viejo amigo Leonard Cohen, con el que ha cruzado pocas palabras pero mantiene una intensa y espiritual conexión. Ayer estos dos colosos volvieron a encontrarse en un curioso lugar: el backstage de un festival de rock. Un espacio muy distinto al que se encontraron hace 15 años. En aquella ocasión fue en la cafetería del hotel Palace de Madrid. Unidos por la poesía, el flamenco y Lorca. Para entender la conexión entre ellos hay que hablar de otro protagonista en la sombra: el poeta y adaptador Alberto Manzano (Barcelona, 1955) que todavía recuerda con emoción el día que conoció personalmente a Cohen. Fue en 1980 y hasta entonces Alberto había escrito varias biografías sobre el cantante y se había encargado de la traducción al castellano de sus libros. Manzano asegura haber aprendido inglés sólo para entender lo que el trovador canadiense decía en sus canciones. El mismo día que se dieron un apretón de manos, Alberto y Leonard se hicieron amigos de sangre. Una relación que aún se mantiene y en la que han compartido viajes (Los Ángeles, Italia...) y vacaciones en Idra, la isla griega donde Cohen solía pasar largas temporadas junto a su hija Lorca, en homenaje al poeta. "Es un hombre generoso, accesible, cordial...", explicaba ayer Alberto sentado entre bambalinas en el FIB horas antes del encuentro Cohen-Morente. "También un apasionado de Federico García Lorca. Es el poeta que le convirtió en poeta. El poeta que, como dice él, le arruinó la vida", sonríe Manzano. Leonard Cohen descubrió a Federico García Lorca con 16 años en una librería de Montreal donde descubrió una vieja edición de segunda mano de Poeta en Nueva York. Su embrujo atrapó a Cohen. Conocedor de su profunda pasión por él, Manzano quiso preparar un presente para el 60 aniversario de su amigo. "Le debo mucho, así que pensé en un regalo especial. Lo primero que se me ocurrió fue llamar a Morente", recuerda Manzano que rápidamente contactó con el cantaor granadino para proponerle su idea: adaptar las canciones de Cohen e impregnarlas de flamenco, además de mezclarlas con el surrealismo de Lorca. La idea también cautivó a Morente, que se puso manos a la obra. Lo que iba a ser un regalo de cumpleaños se convirtió en uno de los mejores discos españoles de los últimos 20 años: Omega. Un tesoro que encierra el misterio de Morente, la poesía de Cohen y la inaudita unión entre el flamenco y el rock de Lagartija Nick. Una revolución musical que al principio fue vista con recelo por los flamencos puros. Lo recuerda Antonio Arias, guitarrista de Lagartija Nick. "Los gitanos creían que no sabíamos afinar las guitarras porque distorsionábamos y acoplábamos mucho". Morente sabía lo que hacía. "Cuando empezamos a grabar nos quedamos impresionados y sobrecogidos con lo que de allí salió", recuerda el cantaor. "También nos extrañó la frialdad con la que el público acogió el proyecto". Con tal joya en preparación y sin que Cohen supiese nada de la sorpresa, Manzano aprovechó una visita promocional del canadiense para organizar un encuentro extraordinario. Entonces ocurrió. Morente y Cohen se abrazaron por primera vez en una fría tarde de invierno de 1993 en la cafetería del hotel Palace de Madrid. El encuentro duró algo más de una hora. Los dos bebieron agua. Los dos se hicieron hermanos al instante. Manzano, que hizo de intérprete, recuerda aquel momento histórico. "No hablaron mucho. No hacía falta, porque funcionaron las miradas. Leonard sabe muy poco español y Morente poco inglés. Los dos son muy introvertidos, aunque hubo un entendimiento muy espiritual". Omega, una obra maestra, no se terminó hasta noviembre de 1996. Cohen ya había cumplido los 60 pero Manzano, fiel a su idea, le mandó el regalo a Canadá. Cohen agradeció emocionado el presente: "Es lo más grande que nadie ha hecho por mí en toda mi vida", decía en la carta que recibió Manzano de su amigo-héroe. "Cohen quedó impactado por la transgresión del proyecto. Sus letras transportadas al flamenco convertía aquello era una obra atrevida y emocionante", continúa Alberto. "Cohen admira profundamente a Morente. Suele decir que Omega es tan grande como si Ray Charles hubiese hecho un disco versionando sus canciones". Son las ocho de la tarde en Benicàssim y Cohen se ha puesto el sombrero. Se dirige al escenario con una copa de vino en la mano y sonríe a los que se encuentra por el camino. Media hora después, puesto en pie y frente a un público emocionado, Cohen canta First we take Manhattan -más tarde también lo hará Morente con un sobrecogedor aire flamenco-. Más: Suzanne, So lone Mariane, The future, I'm your man... Hallelujah. El vello se eriza. También el de Enrique Morente que ya ha llegado al FIB y mira la actuación desde el lateral del escenario. Los dos se miran y lanzan una cómplice sonrisa. Llegó el momento. Morente baja del lateral del escenario por la derecha junto antes de que Cohen acabe su última canción. El canadiense baja por la izquierda. El de Granada espera impaciente y ve cómo el canadiense recupera su copa de vino y baja la rampa a su encuentro. Están a punto de abrazarse pero una chica histérica se interpone en su camino y agarra por el cuello a Cohen para que su amiga torpe amiga haga una foto. La inoportuna reportera -fuera de servicio y con alguna copa de más- retrasa de forma estúpida el encuentro mágico. La chica desaparece y los dos genios por fin se abrazan. No hablan. No hace falta. Se miran fijamente a los ojos y sonríen. Juntos se dirigen al camerino donde Morente presenta a Cohen a su hija Estrella Morente y nietos. El encuentro no dura más de 20 minutos porque Enrique debe subir al escenario. Se vuelven a abrazar. "Hasta pronto", se dicen. Llegaba entonces el turno de Omega que sonó ayer apoteósico. Mientras el FIB bailaba a ritmo del Pequeño vals vienés, escrita por Lorca y versionada por Morente y Cohen, este último ya volaba a Ginebra para su próximo concierto. Los asistentes ingleses no daban crédito al espectáculo. ¿Morente, flamenco, Lorca, Cohen y guitarras saturadas? ¿Qué invento es este? Quizá nunca sea la portada de una revista musical británica, pero a esto se le llama magia.

jueves, 10 de julio de 2008

Diego El Cigala sigue los pasos de Lorca

El cantaor, junto al rector de la UIMP, Salvador Ordoñez, y el premio 'La Barraca' RECIBE EL PREMIO 'LA BARRACA' DE LA UIMP El cantaor ofreció un concierto en Santander con coplas y un romance del poeta
SANTANDER.- Diego El Cigala tiene ya un máster en eso de recoger premios. En la vitrina de su casa se amontonan Grammys y Premios de la Música. A esta suculenta lista el artista suma ahora el Premio La Barraca a las Artes Escénicas, concendido por la Universidad Menéndez Pelayo en reconocimiento de "la labor realizada a favor de la difusión del flamenco". Estos galardones, afirma el artista, le dan el aliento necesario "para poner los pies en la tierra y seguir cosechando y seguir dando". El director de la Fundación Instituto de la Cultura del Sur, José Manuel Gómez Bravo, enunció un emotivo discurso en el que alabó su compromiso "con la lucha de Mandela y contra los guetos". A continuación, el rector de la institución hizo entrega del galardón a "este catedrático en la escuela de Sabiduría Popular" mientras el público se ponía en pie para laurearle. Diego se mostró "muy emocionado y muy feliz" al recibir un premio tan vinculado a uno de sus "ídolos de la poesía". Y es que éste toma su nombre de la compañía de teatro fundada por Federico García Lorca y con la que el granadino actuó en las caballerizas del Palacio de la Magdalena allá por el año 1933. Exactamente en el mismo lugar en el que el cantaor interpretó anoche algunos de los temas de su último disco 'Dos lágrimas', con los que quiso "hacer disfrutar un poquito a la gente". El Cigala aprovechó la coyuntura para interpretar 'Romance del amargo', de Lorca, una soleá que permitió al madrileño alejarse de los sones latinos de su último disco para reencontrarse con la guitarra. A pesar de haberse recorrido los escenarios de medio mundo "de Lavapiés a Nueva York", el ahijado de Camarón se sigue poniendo nervioso antes de salir a escena "y el día que no suceda eso, malo", advierte, "ese miedo te mantiene alerta y te mantiene centrado". Una 'asignatura pendiente' con la copla Antes de salir a escena, el artista tiene una costumbre: tomarse dos rones, "buen ritual, ¿no?", pregunta entre risas. Una vez engrasada la máquina, El Cigala está preparado para encontrarse con su público, "para transmitir nada más salir, sin cantar. Cuando aparezcas, la magia ya tiene que estar ahí".
Y sale a su encuentro. Flanqueado por el Cantábrico a un lado y por el bosque que rodea al palacio al otro, El Cigala deja que su voz se pierda en el cielo del verano entonando sus versiones de 'Angelitos negros' o 'Dos gardenias'. Con 'La bien pagá', el cantaor consigue arrancarle a la audiencia unos coros. Sobre el escenario le acompañaban "cuatro bicharracos": Guillermo Rubalcaba al piano, Yelsey Heredia con el contrabajo, Diego del Morao con la guitarra y Changuito se encargó de las percusiones. Con ellos, explicó el artista, la sintonía es total, "nos miramos y ya sabemos dónde tenemos que estar". Si la puesta en escena de 'Lagrimas negras' era un diálogo coreografiado entre El Cigala y Bebo Valdés (al que durante la gira sustituyó Chucho), la de 'Dos lágrimas' es un coloquio donde cada uno sabe donde acaba y empieza su genio. Juntos interpretan un disco con el que el cantaor se ha "tirao al barro". El Cigala ha seleccionado uno a uno los 11 temas del disco y ha resuelto "su asignatura pendiente" con la copla. Ha hecho suyos temas de Machín, de Antonio Molina, de Lucio Dalla, etc. Y si hay alguno que se le ha resistido ese ha sido 'María de la O'. "Me ha dado tanta guerra, le he cogido hasta coraje", comenta el artista que le ha dado una vuelta a la letra de Rafael de León para cantarla desde el punto de vista de una tercera persona. El concierto breve -no llegó a una hora- e íntimo -el público no superó las 300 personas-, acaba con 'Lágrimas negras', el tema más popular del cantante y el más infalible. El Cigala continuará con su gira de presentación por Cádiz y Málaga.

miércoles, 9 de julio de 2008

Enrique Morente y Pat Metheny actúan en el Palau de la Música

Los artistas presentan juntos esta noche sus respectivos últimos trabajos discográficosEl norteamericano Pat Metheny y el cantaor Enrique Morente actuarán juntos por primera vez esta noche en el Palau de la Música Catalana en un concierto que promete ser una maratón de jazz y flamenco de dos músicos "fuertemente comprometidos con sus tradiciones" pero que las dejan de lado para evolucionarlas y perpetuarlas, aseguró ayer Metheny. Ambos presentarán sendos nuevos trabajos: Metheny trae bajo el brazo Day trip, fruto de su nueva formación de trío, y Morente presentará Pablo de Málaga, dedicado a Picasso. Del guitarrista norteamericano, Morente destacó que es "genial" en cuanto a formación y calidad musical. "Su guitarra se escucha de aquí a la otra manzana", apunto el cantaor, a lo que añadió: "Metheny tiene sello propio, y no es el sello de Correos". Acerca del granadino, Metheny comentó que le gusta porque "le pregunta al flamenco que más puede dar de sí", en un afán por llevar su género musical "más allá", una característica que les une, según dijo el guitarrista. Morente gusta de experimentar con el flamenco, como ya se constató hace una década en Omega, un disco de referencia que grabó junto al grupo de rock Lagartija Nick, y que recuperaron en el escenario en la pasada edición del festival Primavera Sound en Barcelona. "Soy un afortunado por haberlo vivido. Hay que hacerlo, no me lo puedo perder", comentó Morente preguntado sobre esa colaboración con Lagartija Nick y la de mañana con Metheny. El concierto se incluye en las celebraciones del centenario del Palau de la Música. "Va a ser genial. Jazz y flamenco... No sabemos realmente qué va a pasar", concluyó Metheny.
E. P. / Barcelona Actualizado 08.07.2008, Pat Metheny vuelve a colaborar con Morente.
P.D: Viendo la estupenda colaboración que hizo en el documental " Morente sueña La Alhambra" seguro que será un éxito.

martes, 8 de julio de 2008

HISTORIA DEL FLAMENCO Érase una vez...
Aunque para buscar las raíces del flamenco la mayoría de los estudios borran de un plumazo la historia del sur de la Península Ibérica anterior al siglo XVIII, tiene lógica pensar que el cruce de culturas que se dio en Andalucía a lo largo de su historia, algo que ver tuvo en la gestación de esta expresión artística nacida del seno popular
También Telethusa
El recurso al pasaje de Marcial (40-104 d.c.) titulado ‘Puella gaditanae’ (muchacha de Cádiz) y dedicado a Telethusa, “maestra en adoptar posturas lascivas al son de los crótalos de la Bética y en cimbrearse al compás de los ritmos de Cádiz”, es, a pesar de ajado, indicio del gusto de los habitantes de la entonces provincia romana por danzas y músicas de corte rítmico.
Aires clásicos
El genotipo flamenco también contiene información sobre su influencia grecorromana, refugiada hasta la Edad Media en los cantos litúrgicos bizantinos. El compositor Manuel de Falla halló la conexión en rasgos como la melodía y la escala menor descendente. La asimilación popular de los cantos gregorianos en las ceremonias litúrgicas dejó su huella melódica, a la vez salpicada de orientalismo
El pájaro negro
(Ilustración: Ayuntamiento de Córdoba) Las reminiscencias hindúes tampoco son desdeñadas ni por teóricos ni por artistas. Para explicarlas, suele citarse a Abulhasam Alí Ben Nafí (Ziryab) que, de procedencia bagdadí, ejerció de músico de corte durante el califato cordobés de Abderramán II (822-852 d.c.), así como a los influjos sirios y persas. Objeto de estudio para investigadores y fuente inspiración para artistas, al ‘pájaro negro’ llegó a dedicarle un disco Paco de Lucía, ‘Ziryab’ (1990). Sedimentos árabes (Poema de Ibn Zamrak en la Alhambra (siglo XIV) La dominación árabe de Al-Andalus (711-1492) enraizó en la región modos de organización política, social y económica, ciencia, arte, costumbres... Tras más de siete siglos de convivencia, la música no debió ser menos influenciada. Y así lo ilustran ejemplos del palpable paralelismo entre modulaciones y melismas de cantes flamencos como tonás y seguiriyas y las llamadas a la oración musulmanas; así como entre los ritmos de ambas orillas.
Momento para la castellanización
(Escena de la Reconquista (Cántigas de Santa María, Alfonso X 1260)
Un paulatino desmembramiento político de los territorios arabigoandaluces abre a los reinos cristianos del norte de la península las puertas de este rico crisol cultural, adentrándose desde 1236, año en el cae Córdoba, hasta 1492, fecha en la que, con la toma de Granada, finaliza la Reconquista. A pesar de que suele sostenerse que “Castilla se andaluzó más de lo que se castellanizó Andalucía”, a partir del siglo XV otros modos culturales tuvieron vía libre para dar más matices al repertorio musical de la Al-Andalus que perecía. La métrica de muchas coplas flamencas, tomadas de romances y seguidillas castellanas, guarda gran parte del legado e incluso marca la pauta rítmica de los estilos flamencos. El mensajero mozárabe

Definición de moaxaja.Ibn Bassam (Dajira, 1147)
La interconexión entre ambos lados de la frontera venía de antiguo pues, de facto, el cristianismo tuvo siempre hueco en Al-Andalus. Testimonios de esta connivencia son el zéjel y la jarcha mozárabe, que se define, según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, como “canción tradicional, muchas veces en romance, con que cerraban las moaxajas -composiciones poéticas- los poetas andalusíes, árabes o hebreos”.
CONTINUARÁ

jueves, 3 de julio de 2008

HOY ES UN DÍA ESPECIAL

Ingrid Betancourt y demás compañeros, bienvenidos a casa.
Hoy, todas las personas de bién nos alegramos de esta noticia y agradecemos al Presidente de Colombia y a su ejército el esfuerzo realizado.